2/9/10

Libro 61: LIBRO DE LOS NOMBRES DEL PROFETA, Que Allah le Bendiga y le Conceda Paz

61.1 Los Nombres del Profeta, que Allah le bendiga y le Conceda Paz.

1

Malik me contó de Ibn Shihab, de Muhammad Ibn Jubayr Ibn Mut'im, que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Yo tengo cinco nombres. Soy Muhammad. Soy Ahmad. Soy al-Mahi (el que borra), por medio del cual Allah borra el kufr. Soy al-Hashir (el que reúne), ante quien es reunida la gente. Soy al-Aqib (el último)."

Libro 60: LIBRO DE LA SUPLICA DE LOS PERJUDICADOS INJUSTAMENTE

60.1 Súplica de los Perjudicados Injustamente.

1

Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de su padre, que Umar Ibn al-Jattab puso a cargo del hima* a un mawla suyo llamado Hunayy. Y le dijo: "¡Hunayy! No perjudiques a la gente. Teme la súplica de los perjudicados, porque la súplica de los perjudicados es respondida. Deja entrar al que tenga un pequeño rebaño de camellos, y al que tenga un pequeño rebaño de ovejas, pero cuidado con el ganado de Ibn Awf y el ganado de Ibn Affan. Si queda destruido su ganado, volverán a las palmeras y a la agricultura. Si el ganado del que tiene un pequeño rebaño de camellos o del que tiene un pequeño rebaño de ovejas, son destruidos, me traerá sus hijos llorando: "¡Amir al-muminin! ¡Amir al-muminin!" ¿Me desentenderé de ellos?

El agua y el pasto para mí son menos valiosos que el oro y la plata. Por Allah, creen que les he perjudicado. Esta es su tierra y su agua. Lucharon por ellas en la Yahiliyya y se han hecho musulmanes en ella en el Islam. ¡Por Aquél en cuya mano está mi alma! Si no fuera por las monturas que doy para que sean montadas en el camino de Allah, no habría convertido en hima ni un palmo de su tierra."


*Hima: Tierra de pastos dedicada al pasto del ganado del zakat y de otras procedencias.

Libro 59: LIBRO DEL CONOCIMIENTO

59.1 Buscar Conocimiento.

1

Yahya me contó de Malik, que este oyó que Luqman al-Hakim hizo sus (últimas) voluntades, y aconsejó a su hijo, diciéndole: "¡Hijo mío! Siéntate con los hombres instruidos y permanece próximo a ellos. Allah da vida a los corazones con la luz de la sabiduría, igual que Allah da vida a la tierra muerta con la lluvia abundante del cielo."

Libro 58: EL LIBRO DE LA SÁDAQA

58.1 Estimulación del Deseo de (Dar) Sádaqa.

1

Malik me contó de Yahya Ibn Sa'id, de Abu'l Hubab Sa'id Ibn Yasar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El que dé sádaqa procedente de buenas ganancias -pues Allah sólamente acepta lo bueno-, es como si lo pusiera en la palma del Misericordioso para que lo aumente, como uno de vosotros cría a su potro o su joven camello hasta que es como una montaña."

2

Malik me contó que Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha oyó decir a Anas Ibn Malik: "Abu Talha tenía la mayor cantidad de propiedades de palmerales de entre todos los Ansares de Medina. La propiedad que le era más querida era Bayruha, que estaba enfrente de la mezquita. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía entrar en ella y beber del buen agua que en ella había."

Anas prosiguió: "Cuando descendió esta aleya: ‘No alcanzaréis la rectitud de acción mientras no gastéis de lo que amáis’ (Azora 2, aleya 176), Abu Talha fue a ver al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dijo: ‘¡Mensajero de Allah! Allah, el Bendito, el Exaltado, ha dicho: No alcanzaréis (...) mientras no gastéis de lo que amáis. La propiedad que más amo es Bayruha. Es sádaqa por Allah. Espero Su Beneficio y que sea acumulado junto a Allah. Haz lo que quieras con ella, Mensajero de Allah."

"El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¡Bien hecho! ¡Esta sí es una propiedad que da Beneficio! He oído lo que has dicho acerca de ella, y creo que debes dársela a tus parientes." Abu Talha dijo: "Así lo haré, Mensajero de Allah!" Por consiguiente, Abu Talha la dividió entre sus parientes y los hijos de su tío paterno."

3

Malik me contó de Zayd Ibn Aslam, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Dale a un mendigo, incluso si llega a caballo."

4

Malik me contó de Zayd Ibn Aslam, de Amr Ibn Mu'adh al-Ashali al-Ansari, que dijo su abuela: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¡Oh mujeres confiadas! Que ninguna de vosotras menosprecie el dar algo a una vecina, aunque sólo se trate de una mano de cordero asada"."

5

Yahya me contó de Malik, que este oyó que una mendigo le pidió algo a A'isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, un día que ella estaba de ayuno y no había en la casa nada más que un pan. Ella le dijo a una mawla suya: "Dale esto." La mawla protestó: "Pero no tendrás nada con que romper el ayuno." A'isha le repitió: "Dale esto," y ella se lo dio. Cuando llegó la noche, la gente de una casa, o un hombre que no se lo daba habitualmente, les dio un cordero y algo más de comida con el. A'isha, umm al-muminin, llamó a su mawla y le dijo: "Come de esto. Esto es mejor que tu pan."

6

Yahya me contó que dijo Malik: "Oí yo que un mendigo le pidió comida a A'isha, umm al-muminin, que tenía unas uvas. Ella le pidió a alguien que le llevara una. Él se quedó perplejo. A'isha dijo: "¿Te asombra? ¿Cuántos átomos ves tú pesados en esta uva? (Refiriéndose al Azora 99, aleya 7).

58.2 Abstenerse de Pedir.

7

Malik me contó de Malik, de Ibn Shihab, de Ata Ibn Yazid al-Laythi, de Abu Sa'id al-Khudri, que algunos de los Ansar pidieron al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y él les dio. Después volvieron a pedirle, y él les dio hasta que se le acabó lo que tenía. Entonces dijo: "La riqueza que tenga, no la atesoraré para mí. Al que tiene autodominio, Allah le ayudará. Al que trata de ser independiente, Allah le enriquecerá. Al que trata de ser paciente, Allah le dará paciencia, y no se le da a nadie un regalo mejor y más grande que la paciencia."

8

Yahya me contó de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo desde el mimbar a propósito de la sádaqa y del abstenerse de pedir: "La mano de encima es mejor que la mano de debajo. La mano de encima es la mano que gasta, y la mano de debajo es la mano que pide."

9

Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, envió un regalo a Umar Ibn al-Jattab, y Umar lo devolvió. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¿Por qué lo has devuelto?" Este dijo: "Mensajero de Allah, ¿no nos dijiste que era mejor para nosotros no tomar nada de nadie?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Eso es pidiéndolo. La Provisión que Allah te da es diferente de lo que pides." Umar Ibn al-Jattab dijo: "Por Aquél en cuya mano está mi vida (alma), no pediré nada a nadie, y todo lo que me venga sin pedirlo, lo aceptaré."

10

Yahya me contó de Malik, de Abu'z Zinad, de Al-Araj, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¡Por Aquél en cuya mano está mi vida (alma)! Tomar vuestra soga y recoger leña en vuestras espaldas, es preferible a acercarse a un hombre al que Allah ha dado algo de Su favor y pedirle, de forma que éste lo de, o lo rehuse."

11

Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que dijo un hombre de los Banu Asad: "Mi familia y yo desmontamos en Baqi para descansar. Mi familia me dijo: "Ve al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y pídele algo para comer," y comenzaron a enumerar sus necesidades. Yo fui al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y vi que había un hombre pidiéndole algo, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estaba diciendo: "No tengo nada para darte." El hombre se apartó de él encolerizado, diciendo: "¡Por mi vida! Tú das a quien tú quieres." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Está irritado conmigo porque no tengo nada que darle. El que pide teniendo una uqiya o similar, ha pedido inoportunamente."

El hombre prosiguió: "Yo me dije a mí mismo, pensando en un camello que teníamos: "Es mejor que una uqiya. (Malik explicó que una uqiya eran cuarenta dirhams). Así que me di la vuelta sin pedirle nada, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, me envió más tarde cebada y pasas. Y nos dio de su parte hasta que Allah, el Fuerte, el Majestuoso, nos alivió."

12

Yahya me contó que Malik oyó decir a Al-Ala Ibn Abdurrahmán: "La sádaqa no disminuye la propiedad, y Allah sólo acrecienta a un esclavo por el mérito de su moderación, y ningún esclavo es humilde sin que Allah le eleve."

Malik dijo: "No sé si este hadith se remonta al Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, o no."

58.3 Lo que No Debe Hacerse con Respecto a la Sádaqa.

13

Yahya me contó de Malik, que este oyó decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "No es halal la sádaqa a la familia de Muhammad. Ésta es sólo la impureza de la gente."

14

Yahya me contó de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, puso cierta sádaqa a cargo de un hombre de los Banu Abd al-Ashal. Cuando fue a pedirle algunos camellos procedentes de la sádaqa, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se enfadó tanto que su ira se manifestaba en su cara. Una forma de reconocer la irritación en su cara era que sus ojos se enrojecían. Entonces dijo: "Este hombre me ha pedido lo que ni es bueno para mí ni para él. Si yo rehuso, hago algo que odio hacer. Si se lo doy, le daré lo que ni es bueno para mí ni para él." El hombre dijo: "¡Mensajero de Allah! ¡Nunca te pediré nada de ello!"

15

Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, que dijo su padre: "Abdallah Ibn al-Arqam dijo: "Enséñame qué camello de montar puede darme el amir al-muminin para que lo use." Yo le dije: "Sí. Uno de los camellos de la sádaqa." Abdallah Ibn al-Arqam dijo: "¿Te gustaría que un hombre corpulento se lavase lo que hay bajo su ropa interior y pliegues en un día caluroso, y después te lo diera a tí a beber?" Yo me enfadé y le dije: "¡Que Allah te perdone! ¿Por qué me dices una cosa así?" Abdallah Ibn al-Arqam dijo: "La sádaqa son las impurezas de la gente que se deshacen de ellas."

Libro 57: EL LIBRO DE JAHANNAM

57.1 Descripción del Jahannam.

1

Malik me contó de Abu'z Zinad, de Al-Araj, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El fuego que encienden los hijos de Adam es una setentava parte del fuego de Jahannam." Ellos dijeron: "Mensajero de Allah, ciertamente este fuego es suficiente." Él dijo: "Ese fuego es sesenta y nueve veces mayor."

2

Malik me contó, de su tío paterno Abu Suhayl Ibn Malik, de su padre, que dijo Abu Huraira: "¿Creéis que es rojo como ese fuego vuestro? Es más negro que la brea."

Libro 56: LIBRO DEL HABLA

56.1 Expresiones Reprobables.

1

Malik me contó, de Abdallah Ibn Dinar, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si un hombre dice a su hermano musulmán: "¡Oh kafir!", es verdad acerca de uno de ellos dos."

2

Malik me contó de Suhayl Ibn Abu Salih, de su padre, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando oigáis decir a un hombre, "La gente está perdida," él mismo es el más perdido de todos."

3

Malik me contó de Abu'z Zinad, de Al Araj, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Que ninguno de vosotros se queje del tiempo, porque Allah es tiempo." ("Allah es tiempo" o "tiempo es Allah")

4

Malik me contó de Yahya Ibn Sa'id, que Isa Ibn Mariam se encontró un cerdo en la carretera. Le dijo: "Ve en paz." Alguien preguntó: "¿Eso le dices a un cerdo?" Isa dijo: "Temo que mi lengua se acostumbre a hablar mal."

56.2 En Orden de Ser Cuidadoso con Las Palabras.

5

Malik me contó de Muhammad Ibn Amr Ibn Alqama, de su padre, de Bilal Ibn al-Harith al-Muzani, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Un hombre dice lo que complace a Allah, y no sospecha que tendrá el resultado que tiene, y Allah le escribirá (en el Libro) Su complacencia por esto hasta el día en que se encuentre con Él. Y un hombre dice lo que excita la cólera de Allah, y no sospecha que tendrá el resultado que tiene, y Allah escribirá para él Su cólera por esto hasta el día en que se encuentre con Él."

6

Malik me contó, de Abdulllah Ibn Dinar, que Abu Salih as-Samman le informó de que dijo Abu Huraira: "Verdaderamente, un hombre pronuncia palabras a las que no concede importancia, y por ellas cae en el fuego de Jahannam, y verdaderamente un hombre pronuncia palabras a las que no concede importancia, y por ellas Allah le eleva al Jardín."

56.3 Discurso Reprobable y Discurso Sin la Mención de Allah.

7

Malik me contó de Zayd Ibn Aslam, que Abdallah Ibn Umar dijo: "Los hombres procedentes del este se levantaron y hablaron, y la gente se quedó asombrada de su elocuencia. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Alguna elocuencia es brujería," o dijo: "Parte de la elocuencia es brujería."

8

Malik me contó que oyó que Isa Ibn Mariam solía decir: "No habléis mucho sin mencionar a Allah, porque vuestro corazones se endurecerán. Un corazón duro está lejos de Allah, pero vosotros no lo sabéis. No miréis las acciones equivocadas de la gente como si fuerais esclavos. Alguna gente es afligida por la acción equivocada, y otra gente está protegida de ella. Sed misericordiosos con la gente de la aflicción y alabad a Allah por Su protección."

9

Malik me contó que oyó que A'isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, envió un mensaje a uno de su familia que decía: "¿No permitirás que descanse el ángel del registro?"

56.4 Maledicencia.

10

Malik me contó de al-Walid Ibn Abdallah Ibn Sayyad que al-Muttalib Abdallah Ibn Hantab al-Makhzumi informó de que un hombre le preguntó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "¿Qué es la maledicencia (murmuración)?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Es mencionar acerca de un hombre lo que éste no quiere oír." Éste dijo: "¡Mensajero de Allah! ¿Incluso si es verdad?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si dices algo falso, entonces es una calumnia."

56.5 Lo Temido de la Lengua.

11

Malik me contó de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cualquiera al que Allah proteja del mal de dos cosas, entrará en el Jardín." Un hombre dijo: "¡Mensajero de Allah, no nos lo digas!" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, permanecía en silencio. Después el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, repitió lo que había dicho la primera vez. El hombre le dijo: "No nos lo digas, Mensajero de Allah." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, siguió en silencio. Luego el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo otra vez lo mismo. El hombre dijo: "¡No nos lo digas, Mensajero de Allah!" Entonces el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo otra vez lo mismo. Entonces el hombre empezó a decir lo que había dicho las veces anteriores, y un hombre que estaba a su lado le hizo callar. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Todo aquél a quien Allah proteja del mal de dos cosas, entrará en el Jardín. Estas son lo que hay entre sus mandíbulas y lo que hay entre sus piernas."

12

Malik me contó de Zayd Ibn Aslam, de su padre, que Umar Ibn al-Jattab se encontró con Abu Bakr as-Siddiq que se tiraba de la lengua. Umar le dijo: "¡Para, que Allah te perdone!" Abu Bakr replicó: "Ésta me ha llevado a lugares peligrosos."

56.6 Dos Personas que Conversan con Exclusión de Otra.

13

Malik me contó que dijo Abdallah Ibn Dinar: "Abdallah Ibn Umar y yo estábamos en casa de Jalid Ibn Uqba, que había salido al mercado. Llegó un hombre que quería hablar con Abdallah Ibn Umar, y yo era la única persona presente además de ellos. Abdallah Ibn Umar llamó a otro hombre, de forma que fuéramos cuatro, y nos dijo a mí y al hombre al que había llamado: "alejaos juntos un poco, porque yo le oí decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Dos no conversan secretamente excluyendo a otro."

14

Malik me contó de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Dos no deben conversar secretamente excluyendo a otra persona."

56.7 Veracidad y Mentira.

15

Malik me contó de Safwan Ibn Sulaym, que un hombre le preguntó el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "¿Puedo mentirle a mi mujer, Mensajero de Allah?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No es bueno mentir." El hombre dijo: "¿Debo hacerle una promesa y decírselo?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No será tenido en cuenta en contra tuya."

16

Malik me contó que oyó que Abdallah Ibn Mas'ud solía decir: "Debéis decir la verdad. La veracidad conduce a la recta acción. Le recta acción conduce al Jardín. Cuidado con la mentira. La mentira conduce a la corrupción, y le corrupción conduce al Fuego. No veis que se dice: "Él habla la verdad y actúa rectamente," y "Miente y está corrompido"."

17

Malik me contó que oyó que alguien le dijo a Luqman: "¿Qué es lo que te ha llevado a lo que vemos!", refiriéndose a su rango. Luqman dijo: "Palabras sinceras, cumplir la obligación, y dejar lo que no me concierne."

18

Malik me contó que oyó que Abdallah Ibn Mas'ud solía decir: "El esclavo sigue mintiendo y en su corazón crece una mancha negra, hasta que todo su corazón se vuelva negro. Entonces él está inscrito, a la vista de Allah, entre los mentirosos."

19

Malik me contó que Safwan Ibn Sulaym dijo: "Al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le preguntaron: "¿Puede el mumin ser un cobarde?" Él dijo: "Sí." Le preguntaron: "¿Puede el mumin ser un avaro?" Él dijo: "Sí." Le preguntaron: "¿Puede el mumin ser un mentiroso?" Él dijo: "No."

56.8 El Derrochar la Propiedad y El Tener Dos Caras.

20

Malik me contó de Suhayl Ibn Abu Salih, de su padre, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Allah está complacido con tres cosas vuestras, y está irritado con tres cosas vuestras. Está complacido de que le adoréis y no asociéis nada con él, y de que os aferréis a la cuerda de Allah completamente, y de que deis buen consejo a aquél a quien Allah da autoridad sobre vosotros. Se irrita con vosotros por el chismorreo, el despilfarro de la propiedad y el hacer demasiadas preguntas."

21

Malik me contó de abu'z Zinad, de Al-Araj, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Uno de lo peores de entre la gente es el de dos caras, que muestra una cara a una gente y otra cara a otra gente."

56.9 Castigar a Muchos por las Acciones de Unos Pocos.

22

Malik me contó que había oído que Umm Salama, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¡Mensajero de Allah! ¿Seremos destruidos mientras haya entre nosotros gente que sean salih?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Sí, si hay mucha perversidad."

23

Malik me contó que Asma'il Ibn Abu Hakim oyó decir a Umar Ibn Abd al-Aziz: "Algunos dicen que Allah, el Bendito, el Exaltado, no castigará a muchos por las acciones erróneas de unos pocos. Sin embargo, cuando la acción censurable es cometida abiertamente, entonces todos ellos merecen ser castigados."

56.10 Acerca de la Gente que Tiene Taqwa.

24

Malik me contó de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que dijo Anas Ibn Malik: "Yo oí decirse a sí mismo a Umar Ibn al-Jattab, una vez que salí a visitar un huerto, -y entre él y yo había un muro, y él estaba dentro del huerto- : "¡Umar Ibn al-Jattab, amir al-muminin! ¡Bien hecho! ¡Bien hecho! Por Allah, teme a Allah o Él te castigará"."

25

Malik dijo: "Oí que al-Qasim Ibn Muhammad solía decir: "Yo he visto a la gente (es decir, a los compañeros), y no les impresionaban las palabras." Malik dijo: "Quería decir que sólo se considerarán las acciones y los hechos, no las palabras."

56.11 Qué Debe Decirse Cuando Truena.

26

Malik me contó que Amir Ibn Abdallah Ibn az-Zubayr dejaba de hablar cuando oía un trueno y decía: "Gloria a Allah, a Quien el trueno glorifica con Su alabanza y los ángeles por temor de Él." (Subhana-aladhi yusabihu ar-ra'du bi hamdihi wa mala'ikatu min jiyfatihi). Luego decía: "Esto es una seria advertencia a la gente de la tierra."

56.12 El Legado del Profeta, que Allah le Bendiga y le Conceda Paz.

27

Malik me contó de Ibn Shihab, de Urwa Ibn az-Zubayr, de A'isha, umm al-muminin, que cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, murió, las esposas del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, quisieron enviar a ver a Abu Bakr as-Siddiq a Uzmán Ibn Affan para que le preguntase acerca de su herencia del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. A'isha les dijo: "¿No dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, "Nadie hereda de nos. Lo que dejamos es sádaqa?"."

28

Malik me contó de Abu'z Zinad, de Al-Araj, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Mi herencia no se divide por dinares. Lo que dejo, aparte de la manutención de mis esposas y la provisión para mi sirviente, es sádaqa."

Libro 55: LIBRO DEL JURAMENTO DE ALIANZA

55.1 Acerca del Juramento de Alianza.

1

Malik me contó de Abdallah Ibn Dinar que dijo Abdallah Ibn Umar: "Cuando hicimos con él un juramento de alianza de oír y obedecer, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, nos dijo: "En lo que seáis capaces"."

2

Malik me contó de Muhammad Ibn al-Munkadir, que dijo Umayma bint Ruqaya: "Yo fui a ver al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, con las mujeres que hicieron con él un juramento de alianza en Islam. Ellas dijeron: "¡Mensajero de Allah! Hacemos la promesa de no asociar nada con Allah, no robar, no cometer adulterio, no matar a nuestros hijos, no decir mentira alguna que hayamos tramado entre nuestras manos y nuestros pies, y no desobedecerte en lo que es sabido." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "En lo que podáis hacer y seáis capaces."

Umaya continuó: "Ellas dijeron: "Allah y Su Mensajero son más misericordiosos con nosotras que nosotras mismas. ¡Ven, deja que te demos nuestras manos, Mensajero de Allah!" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No estrecho las manos de las mujeres. Mi palabra a cien mujeres es como mi palabra a una mujer"."

3

Malik me contó de Abdallah Ibn Dinar, que Abdallah Ibn Umar escribió a Abd al-Malik Ibn Marwan, haciendo un juramento de alianza. Escribió: "En el Nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. Al esclavo de Allah, Abd al-Malik, el amir al-muminin, paz sea contigo. No hay dios excepto El. Yo reconozco tu derecho a mi atención y mi obediencia según la sunna de Allah y la sunna de Su Profeta, en lo que soy capaz."

Libro 54: LIBRO GENERAL

54.1 Pedir Permiso para Entrar.

1

Malik me contó de Safwan Ibn Sulaym, de Ata Ibn Yasar, que le preguntó un hombre al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Mensajero de Allah, ¿tengo que pedir permiso a mi madre para entrar?" Él dijo: "Sí." El hombre dijo: "Vivo con ella en la casa." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Pídele permiso." El hombre dijo: "Soy su sirviente." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Pídele permiso. ¿Quieres verla desnuda?" Él dijo: "No." Él dijo: "Entonces, pídele permiso."

2

Malik me contó, de una fuente digna de confianza, de Bukayr Ibn Abdallah Ibn al-AsHajj, de Basr Ibn Sa'id, de Abu Sa'id al-Judri, que Abu Musa al-Asha'ri dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Se pide permiso tres veces. Si te dan permiso, entra, si no, márchate’."

3

Malik me contó de Rabi'a Ibn Abu Abdurrahmán, de otro de los ulama de aquél entonces, que llegó Abu Musa al-Ashari y pidió permiso de Umar Ibn al-Jattab para entrar. Pidió permiso tres veces, y después se marchó. Umar Ibn al-Jattab le mandó llamar y le dijo: "¿Qué pasa? ¿Por qué no entraste?" Abu Musa dijo: "Yo le oí al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: ‘Pedid permiso tres veces para entrar. Si os dan permiso, entonces entrad. Si no, marcháos’. Umar dijo: "Quién puede confirmar esto? Si no me traes a alguien que lo confirme, te haré tal y cual cosa."

Abu Musa salió, y llegó a una reunión en la mezquita que era llamada el Majlis al-Ansar. Y dijo: "Le he dicho a Umar Ibn al-Jattab que yo le oí decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Pedid permiso tres veces para entrar. Si os dan permiso, entonces entrad. Si no, marcháos." Umar dijo: "Si no me traes a alguien que confirme esto, te haré tal y cual cosa." Si alguno de vosotros lo ha oído, que venga conmigo." Abu Sa'id era el más joven de ellos. Fue con él y se lo dijo a Umar Ibn al-Jattab."

Umar Ibn al-Jattab le dijo a Abu Musa: "No sospechaba de tí, pero temo que la gente invente dichos del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz."

54.2 Bendecir a la Persona que Estornuda.

4

Malik me contó de Abdallah Ibn Abu Bakr, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si estornuda un hombre, invocad una bendición sobre él. Si estornuda de nuevo, invocad una bendición sobre él. Si vuelve a estornudar, decid: "Estás constipado." Abdallah Ibn Abu Bakr dijo: "No sé si era después de la tercera o de la cuarta."

5

Malik me contó de Nafi, que, cuando Abdallah Ibn Umar estornudó y alguien le dijo: "Que Allah tenga misericordia de tí (Yarhamuka'llah)," y él dijo: "Que Allah tenga misericordia de nosotros y de tí, y nos perdone a nosotros y a tí."

Yarhamuna'llah wa yaghfirlana wa lakum.

54.3 Cuadros e Imágenes.

6

Malik me contó de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que Rafi Ibn Ishaq, el mawla de Ash Shifa le informó de que él y Abdallah Ibn Abu Talha habían ido a visitar a Abu Sa'id al-Khudri cuando éste se hallaba enfermo. Abu Sa'id les dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, nos informó: "Los ángeles no entran en una casa que contenga cuadros o imágenes." Ishaq no estaba seguro de cuál de ellas había dicho Abu Sa'id.

7

Malik me contó de Abu'n Nasr que Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn Mas'ud fue a visitar a Abu Talha al-Ansari cuando estaba enfermo. Este dijo: "Encontré con él a Sahl Ibn Hunayf. Abu Talha llamó a un hombre y quitó una alfombra que tenía debajo. Sahl Ibn Hunayf le dijo: "¿Por qué la has quitado?" Él dijo: "Porque en ella había imágenes, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo lo que ya sabes de ellas." Sahl replicó: "¿No dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, "Excepto las marcas de una prenda?" (Una alfombra era considerada ropa). Él dijo: "Sí, pero a mí me gusta así más."

8

Malik me contó de Nafi, de al-Qasim Ibn Muhammad, de A'isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que ella compró un almohadón que tenía imágenes. Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, lo vio, se paró en la puerta y no entró. Ella reconoció en su rostro la desaprobación y dijo: "Mensajero de Allah, me torno con arrepentimiento hacia Allah y Su Mensajero. ¿Qué he hecho mal?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Qué significa este almohadón?" Ella dijo: "Lo compré para tí, para que te sentaras y te reclinaras en él." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Los que hacen tales imágenes serán castigados en el Día del Juicio. Se les dirá: "Da la vida a lo que has creado." Entonces dijo: "Los ángeles no entran en una casa en la cual hay imágenes."

54.4 Sobre Comer Lagartos.

9

Malik me contó de Abdurrahmán Ibn Abdallah Ibn Abdurrahmán Ibn Abu Sa'sa'a, que Sulayman Ibn Yasar dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, entró en casa de Maimuna bint al-Hariz, y había para comer un lagarto en el cual había huevos. Abdallah Ibn Abbás y Jalid Ibn al-Walid estaban con él. Él dijo: "¿De donde has obtenido ésto?" Ella replicó: "Me lo dio mi hermana, Huzayla bint al-Harith." Entonces él les dijo a Abdallah Ibn Abbás y a Jalid que comieran. Ellos dijeron: "¿No vas a comer, Mensajero de Allah?" Él respondió: "Es que están los que me visitan precedentes de Allah." Maimuna dijo: "Mensajero de Allah, ¿quieres que te demos para beber algo de leche que tenemos?" Él dijo: "Sí." Cuando hubo bebido, dijo: "¿De donde has sacado esto?" Ella dijo: "Mi hermana, Huzayla, me la dio." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¿Ves tu esclava, (a) la que me pediste permiso para liberar? Dásela a tu hermana y llévala a tus parientes maternos para cuiden de ella. Eso es mejor para tí."

10

Malik me contó de Ibn Shihab, de Abu Umama Ibn Sahl Ibn Hunayf, de Abdallah Ibn Abbás, que Jalid Ibn al-Walid Ibn al-Mughira entró en casa de Maimuna, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le trajeron un lagarto asado. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, alargó la mano hacia esto. Una de las mujeres que estaba en la casa de Maimuna dijo: "Dile al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, lo que va a comer." Alguien dijo: "Esto es un lagarto, Mensajero de Allah. Él retiró su mano. Jalid dijo: "¿Es haram, Mensajero de Allah?" Él dijo: "No, pero no los había en la tierra de mi gente, y no me gustan."

Jalid añadió: "Yo lo mastiqué y lo comí mientras el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, miraba."

11

Malik me contó de Abdallah Ibn Dinar, de Abdallah Ibn Umar, que un hombre llamó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dijo: "Mensajero de Allah, ¿qué piensas de los lagartos?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Yo no los como, y no los prohibo."

54.5 En lo que Concierne a los Perros.

12

Malik me contó de Yazid Ibn Khusayfa, que As-Sa'ib Ibn Yazid le informó de que había pedido a Sufián Ibn Abu Zuhayr, que era de la tribu de Azd Shanu'a y uno de los compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hablar con alguna gente que estaban con él a la puerta de la mezquita. Y dijo: "Yo oí al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: "Si alguno adquiere un perro que no usa ni como perro pastor ni para cazar, se le deducirá un qirat de la recompensa de sus buenas acciones cada día." Le preguntaron: "¿Tú oíste esto al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz?" Él dijo: "Sí, por el Señor de esta mezquita."

13

Malik me contó de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El que adquiere un perro que no sea un perro pastor o de caza, se le deducirán dos qirats de la recompensa por sus buenas acciones cada día."

Malik me contó de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, ordenó matar a los perros."

54.6 En lo que Concierne a los Corderos.

15

Malik me contó de Abu'z Zinad, de al-A'raj, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "La cabeza de kufr está hacia el este. La jactancia y el orgullo están entre la gente que tiene caballos y camellos. La gente de voz fuerte es la gente de las tiendas (los beduinos). La tranquilidad está en (con) la gente que tiene corderos."

16

Malik me contó de Abdurrahmán Ibn Abdurrahmán Ibn Sa'sa'a, de su padre, que Abu Sa'id al-Khudri dijo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Pronto sucederá que la mejor propiedad de un musulmán serán los corderos que lleva a las cimas de las montañas y a los valles, huyendo de las pruebas con su din."

17

Malik me contó de Nafi, de Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Nadie debe ordeñar la vaca de otro sin su permiso. ¿A alguno de vosotros le gustaría que alguien entrase en su casa, irrumpiera en su despensa, y se llevara su comida? Las ubres de las vacas guardan su alimento para sus dueños, por tanto nadie debe ordeñar la vaca de otro sin su permiso."

18

Malik me contó que había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No hay ningún Profeta que no haya apacentado corderos," y uno preguntó: "¿Tú también, Mensajero de Allah?" Él dijo: "Yo también."

54.7 Los Ratones que Caen en la Mantequilla, y el Dar Prioridad a la Comida sobre la Oración.

19

Malik me contó de Nafi, que una vez, mientras le servían a Ibn Umar su cena, oyó la recitación del Imam mientras estaba en su casa, y no se apresuró en la comida, hasta que no hubo terminado cuanto necesitaba.

20

Malik me contó de Ibn Shihab, de Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn Mas'ud, de Abdallah Ibn Abbás, de Maimuna, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, fue preguntado acerca de un ratón que cayera en la mantequilla clarificada. Él dijo: "Quitadlo y tirad lo que está a su alrededor."

54.8 Protegerse Contra la Mala Suerte.

21

Malik me contó de Abu Hazim Ibn Dinar, de Sahl Ibn Sa'd as-Sa'di que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si ésta existe, está en un caballo, una mujer, y una casa" refiriéndose a la mala suerte.

22

Malik me contó de Malik, de Ibn Shihab, de Hamza y Salim, los hijos de Abdallah Ibn Umar, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "La mala suerte está en una casa, una mujer y un caballo."

23

Malik me contó que Yahya Ibn Sa'id dijo: "Se acercó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, una mujer, y le dijo: "Mensajero de Allah, nos mudamos a una casa cuando éramos muchos y nuestra riqueza era abundante. Ahora nuestro número ha disminuido y la riqueza se ha esfumado." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No lo consideres negativo."

54.9 Hombres que No Son Aprobados.

24

Malik me contó de Yahya Ibn Sa'id, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, preguntó acerca de una camella lechera que iba a ser ordeñada: "¿Quién ordeña esta camella?" Un hombre se levantó. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¿Cuál es tu nombre?" El hombre dijo: "Murra (amargura)." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dijo: "Siéntate." Entonces dijo: "Quién ordeña a ésta?" Se levantó otro hombre y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¿Cómo te llamas?" Él respondió: "Harb (guerra)." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Siéntate." Entonces dijo: "¿Quién ordeña esta camella?" Otro hombre se levantó, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dijo: "¿Cómo te llamas?" El hombre dijo: "Ya'ish (él vive)." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dijo: "¡Ordeña!"

25

Yahya me contó de Yahya Ibn Sa'id, que Umar Ibn al-Jattab le preguntó a un hombre cómo se llamaba. Este dijo: "Jamra (ascua)." "¿Hijo de quién?" Él dijo: "De Ibn Shihab (meteoro, llama)." "¿De quién?" Este dijo: "De al-Huraqa (quemadura)." "Dónde vives?" Él dijo: "En Harrat an-Nar (terreno de lava del fuego)." "¿En cuál de ellos?" Respondió: "En Dhati Ladha (el que tiene llamas)." Umar dijo: "Ve a ver a tu familia, están quemados."

Yahya añadió: "Fue como había dicho Umar Ibn al-Jattab, que Allah esté complacido con él."

54.10 Aplicar Ventosas y la Recompensa para Quien las Aplica.

26

Malik me contó de Humayd at-Tawil, que Anas Ibn Malik dijo: "Al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le aplicaron ventosas. Abu Tayba se las aplicó, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, ordenó que le dieran un sa de dátiles y ordenó a su familia que disminuyeran lo que les pagaba por su kitaba o jaraj."

27

Malik me contó que había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si hay un remedio que ataje la enfermedad, son las ventosas."

28

Malik me contó de Ibn Shihab, de Ibn Muhayyissa al-Ansari, uno de los Banu Hariza, que pidió permiso del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, para pagar por una aplicación de ventosas, y éste le prohibió hacerlo. Siguió pidiéndole y tratando de conseguir su permiso, hasta que él dijo: "Alimenta a tus camellos aguadores," queriendo significar "tus esclavos."

54.11 Con Relación al Ayuno.

29

Malik me contó de Abdallah Ibn Dinar, que Abdallah Ibn Umar dijo: "Yo vi al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, señalar hacia el este y decir: "La causa de las disensiones está aquí. La causa de las disensiones está aquí, de donde surgen los ayudantes del Shaitán"."

30

Malik me contó que oyó que Umar Ibn al-Jattab quiso ir a Iraq, y Ka'b al-Ahbar le dijo: "No vayas, amir al-muminin. Allí hay nueva décimas partes de brujería y es el lugar de los yununs rebeldes y de la enfermedad que los doctores son incapaces de curar."

54.12 El Matar las Serpientes y lo que Se Dice acerca de Ellas.

31

Malik me contó de Nafi, de Abu Lubaba, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió matar las serpientes que había en las casas.

32

Malik me contó de Nafi, de Sa'iba, la mawla de A'isha, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió matar las serpientes que había en las casas, excepto las que tienen en el lomo dos rayas blancas y las cortas. Estas producen (-ían) la ceguera y provocaban abortos en las mujeres.

33

Malik me contó de Safiyy, el mawla de Ibn Aflah, que Abu's Sa'ib, el mawla de Hisham Ibn Zuhra, dijo: "Fui a buscar a Abu Sa'id al-Khudri y le encontré haciendo la oración. Me senté para esperarle hasta que terminara la oración. Vi un movimiento bajo una cama en su habitación, y era una serpiente. Me levanté para matarla, pero Abu Sa'id me hizo ademán de que me sentara. Cuando terminó, me señaló una habitación de la casa y me dijo: "¿Ves esta habitación?" Yo dije: "Sí." Él dijo: "Había un muchacho que se acababa de casar. Salió con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, a Al-Jandaq (nombre del lugar en el que los musulmanes cavaron el foso en el quinto año de la Hégira para defender Medina de los Quraysh y sus aliados).

Cuando estaba allí, el joven fue a pedirle su permiso, diciendo: "Mensajero de Allah, dame permiso para volver a mi familia." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dio permiso y le dijo: "Lleva contigo tus armas, porque temo a la tribu de los Banu Quraydha.* Pueden dañarte." Después el joven se volvió a su familia y encontró a su mujer entre las dos puertas. Levantó su lanza para atravesarla, ya que se le habían despertado los celos. Ella dijo: "No te precipites mientras no entres y veas lo que hay en tu casa." Entró, y encontró una serpiente hecha un ovillo en su cama. La traspasó con su lanza y luego salió con ella y la arrojó de la casa. La serpiente se revolvió en la punta de la lanza y el joven cayó muerto. Nadie supo quién murió primero, la serpiente o el joven. Le mencionaron esto al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, que dijo: "En Medina hay yununs que se han hecho musulmanes. Cuando veáis uno, pedidle que salga durante tres días. Si después de esto aparece, matadlo, porque es un shaitán."

*Una de las tribus judías de Medina, aliada nominalmente de los musulmanes, pero que en esta época de hecho se pasó al enemigo, poniendo a los musulmanes en una situación muy desesperada. Sin embargo, se levantó un viento procedente del mar y sopló furiosamente durante tres días y tres noches. Derribaba las tiendas, y era imposible encender fuego, por lo que los Quraysh y sus aliados estaban completamente desalentados, y se retiraron con gran desorden. Los Banu Quraydha hicieron un vano intento de librarse de la cólera de los musulmanes, pero fueron obligados rápidamente a capitular. Negociaron que su destino sería decidido por uno de su propia tribu que se había hecho musulmán, pero el hombre, de quien esperaban clemencia, ordenó matar a todos los hombres y esclavizados las mujeres y los niños.

54.13 Qué Decir en los Viajes.

34

Malik me contó que oyó que cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, ponía el pie en el estribo para irse de viaje, decía: "En el Nombre de Allah. ¡Oh Allah! Tú eres mi compañero en el viaje y el Jalifa de mi familia. ¡Oh Allah! Extiende para nosotros la tierra y haznos el viaje fácil. ¡Oh Allah! Busco refugio en Tí de la dureza del viaje y del retorno a la pena y a la visión angustiosa con respecto a la propiedad y la familia."

Malik me contó, de una fuente suya digna de confianza, de Ya'qub Ibn Abdallah al-Ashajj, de Bushr Ibn Sa'id, de Sa'd Ibn Abu Waqqas, de Khawla bint Hakim, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Todo el que desmonta para descansar en un lugar, debe decir: "Busco refugio con las palabras completas de Allah del mal de lo que Él ha creado" (a'udhu bi kalimati-llahi at-tammati min sharri ma jalaq) y nada le hará daño hasta que vuelva a montar."

54.14 Viajar Solo en el Caso de los Hombres y de las Mujeres.

35

Malik me contó de Abdurrahmán Ibn Harmala, de Amr Ibn Shu'ayb, de su padre, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Un jinete es un shaitán. Dos jinetes son dos shayatin, y tres son un grupo de jinetes."

36

Malik me contó de Abdurrahmán Ibn Harmala que Sa'id Ibn al-Musayyab oyó decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Shaitán se ocupa de uno o dos. Cuando son tres, no se ocupa de ellos."

37

Malik me contó de Sa'id Ibn Abu Sa'id al-Maqburi, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No es halal, para una mujer que crea en Allah y en el Último Día, viajar la distancia de un día y una noche sin un hombre que sea su mahram."

54.15 Cómo Comportarse en los Viajes.

38

Malik me contó de Abu Ubaid, el mawla de Sulayman Ibn Abd al-Malik, de Jalid Ibn Na'dan, que se lo atribuyó al Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Allah, el Bendito, el Exaltado, es amable y ama la amabilidad. Le complace, y os ayuda en ella en tanto que no está fuera de lugar. Cuando montáis bestias, detenedlas en sus lugares de descanso, y aligerad su paso cuando la tierra es árida. Viajad de noche, porque de noche se viaja más rápido por la tierra que por el día. Cuidad de no armar las tiendas en el camino, porque es la vía de los animales y la morada de las serpientes."

39

Malik me contó de Sumayy, el mawla de Abu Bakr, de Abu Salih, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El viaje es una porción del tormento. Te niega tu sueño, alimento, y bebida. Cuando has cumplido tu propósito, debes apresurarte a volver a tu familia."

54.16 La Orden de Ser Amable con los Esclavos.

40

Malik me contó que oyó que Abu Huraira dijo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Un esclavo tiene la comida y el vestido normal, y sólamente está obligado a hacer un trabajo del que sea capaz."

41

Malik me contó que oyó que Umar Ibn al-Jattab iba a los pueblos todos los sábados. Si encontraba a un esclavo haciendo una labor que superaba su capacidad, se lo aligeraba.

42

Malik me contó, de su tío paterno, Abu Suhayl Ibn Malik, que su padre oyó decir en un jhutba a Uzmán Ibn Affan: "No obliguéis a la esclava a ganar dinero a menos que tenga un oficio. Si la obligáis a ello, ganará el dinero por medio de la prostitución. No obliguéis al niño a ganar dinero. Si no lo encuentra, robará. Sed íntegros, ya que Allah es íntegro con vosotros, y alimentadles con buena comida."

54.17 El Esclavo y Su Recompensa.

43

Malik me contó de nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando un esclavo da buen consejo a su amo y adora a Allah correctamente, su recompensa se dobla."

44

Malik me contó que había oído que Umar Ibn al-Jattab vio a una esclava perteneciente a Abdallah Ibn Umar Ibn al-Jattab. Estaba vestida con sedas. Fue a ver a su hija Hafsa y le dijo: "¿Pues no he visto a la esclava de tu hermano vestida de seda caminando entre la gente y causando problemas?" Umar lo desaprobó.

Libro 53: LIBRO DE LOS SALUDOS

53.1 Comportamiento en el Saludo.

1

Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El que cabalga saluda al que camina, y cuando uno de entre un grupo de gente da un saludo (saluda), es suficiente para todos ellos."

2

Yahya me contó de Malik, de Wahb Ibn Kaysan, que Muhammad Ibn Amr Ibn Ata dijo: "Estaba yo sentado con Abdallah Ibn Abbás, cuando llegó un hombre yemení. Dijo: "Paz sea con vosotros, y la misericordia de Allah y Su Bendición (as-salamu alaikum wa rahmatullahi wa barakatuhu), y luego dijo algo más en adición a esto. Ibn Abbás dijo (y para entonces ya había perdido la vista): "Quién es este?" La gente dijo: "Es un yemení que ha venido a verte," y se lo presentaron. Ibn Abbás dijo: "El saludo termina con la palabra bendición."

Yahya dijo que le preguntaron a Malik: "¿Se saluda a una mujer?" Él dijo: "A una mujer mayor, no lo desapruebo. A una mujer joven, a mí no me gusta hacerlo."

53.2 El Saludar a los Judíos y Cristianos.

3

Yahay me contó de Malik, de Abdallah Ibn Dinar, que Abdallah Ibn Umar dijo que dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Cuando un judío os salude y diga "Muerte para vosotros (as-samu Salaykum)," decid, "Y para vosotros"."

Yahya dijo: "Le preguntaron a Malik si una persona que hubiera saludado a un judío o a un cristiano debía disculparse por ello. Él dijo: 'No'."

53.3 Sección General acerca del Saludo.

4

Yahya me contó de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, de Abu Murra, el mawla de Aqil Ibn Abu Talib, de Abu Waqid al-Laythi, que estaba el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, sentado en la mezquita con algunos, cuando entraron tres personas. Dos se acercaron hacia el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y el otro se marchó. Cuando esto dos se detuvieron ante la reunión del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, saludaron. Uno de ellos vio un hueco en el círculo y se sentó allí. El otro se sentó tras el círculo. El tercero dio media vuelta y se marchó. Cuando terminó el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¿Queréis que os hable de esta gente? Uno de ellos buscó cobijo en Allah, por lo tanto Allah le dio cobijo. El otro fue tímido, por tanto Allah fue tímido con él. El otro se marchó, por lo que Allah se apartó de él."

5

Yahya me contó de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que Anas Ibn Malik oyó a Umar Ibn al-Jattab devolver el saludo a un hombre que le saludó. Entonces Umar preguntó al hombre: "¿Cómo estás?" Este dijo: "Yo alabo a Allah por tí (Ahmadu ilayka Allah)." Umar dijo: "Esto es lo que quería de tí."

6

Yahya me contó de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que le dijo at-Tufayl Ibn Ubayy que fue a visitar una mañana a Abdallah Ibn Umar y salió con él al mercado, y cuando estaban fuera, Abdallah Ibn Umar no pasó junto a nadie que vendiera pobres mercancías o mercaderías, o una persona necesitada u otro cualquiera, sin saludarles.

At-Tufayl dijo: "Yo fui a ver un día a Abdallah Ibn Umar, y me pidió que le acompañase al mercado. Yo le dije: ‘¿Qué vas a hacer en el mercado, si no te vas a parar a vender ni a buscar ninguna cosa, o hacer trueques con ellos o para sentarte en ninguna de las reuniones o mercados?’ Abdallah Ibn Umar dijo que se iba a sentar y hablar, y entonces explicó: "Abu Batni, (lit. el padre del estómago, pues at-Tufayl tenía un prominente estómago), salimos por la mañana con el único propósito del saludo. Saludamos a quienquiera que nos encontramos."

7

Yahay me contó de Malik, de Yahya Ibn Sa'id, que un hombre saludó a Abdallah Ibn Umar. Este dijo: "Paz sea sobre tí y la misericordia de Allah y Su barakat, etc., etc." Abdallah Ibn Umar le contestó: "Y para tí, mil veces," ya que no le gustó eso.

8

Yahya me contó de Malik, que oyó que cuando uno entraba en una casa desocupada, debía decir: "Paz sobre nosotros y sobre los esclavos de Allah que son salih (As-salamu alayna wa-ala ibadillahi's-salihin)."

Libro 52: EL LIBRO DE LAS VISIONES

52.1 Visiones.

1

Yahya me contó de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha al-Ansari, de Anas Ibn Malik, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El buen sueño de un hombre que sea un salih es una cuarentaiseisava parte de la profecía."

Yahya me contó lo mismo de Malik, de Abu'z Zinad, de Al-Araj, de Abu Huraira, del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz.

2

Yahya me contó de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha de Sufar Ibn Sa'sa'a, de su padre, de Abu Huraira, que cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, terminaba la oración de la mañana, decía: "¿Alguno de vosotros ha tenido un sueño la noche pasada? Todo lo que quedará de profecía después de mí estará en los sueños verdaderos."

3

Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Todo lo que quedará de profecía después de mí serán los mubashshirat." Y él respondió: "El sueño verdadero que ve -o que le es mostrado a- un hombre que es salih es una cuarentaiseisava parte de la profecía."

4

Yahya me contó de Malik, de Yahya Ibn Sa'id, que Abu Salama Ibn Abdurrahmán dijo: "Sí decir a Abu Qatada Ibn Rib'iyy que había oído decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "El sueño bueno viene de Allah, y el sueño malo viene de Shaitán. Cuando veas algo que te disgusta, escupe hacia la izquierda tres veces al despertar, y busca refugio en Allah del mal. Entonces, si Allah quiere, este (el sueño) no te dañará"."

Abu Salama dijo: "Yo tenía sueños que me pesaban más que una montaña. Cuando oí esta aleya: "Tenéis buenas noticias en la vida de este mundo y en el próximo mundo" (Azora 10, aleya 64), que era el sueño bueno que veía el hombre que era salih, o que le era mostrado.

52.2 Juegos de Dados.

6

Yahya me contó de Malik, de Musa Ibn Maysara, de Sa'id Ibn Abu Hind, de Abu Musa al-Ash'ari, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El que juega a los dados desobedece a Allah y a Su Mensajero."

Yahya me contó de Malik, de Alqama, de su madre, que A'isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, se enteró de que una gente que vivía en una habitación en su casa tenía dados. Ella les envió un mensaje: "Si no os despedís (deshacéis) de ellos, yo os despediré de mi casa," y les reprendió por esta causa.

7

Yahya me contó de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que cuando éste se encontraba a alguien de su familia jugando a los dados, le golpeaba y destruía los dados.

Yahya dijo que había oído decir a Malik: "El ajedrez no es bueno, y lo desaprobó." Yahya dijo: "Yo le oí desaprobar el jugar a éste y otros juegos inútiles. Recitó esta aleya: "Qué hay aparte de la verdad excepto la desviación". (Azora 10, aleya 32).