15.1 El Mandato de Estar en Wudu (para Tocar el Qur'an).
1
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr Ibn Hazim, que en una carta que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, envió a Amr Ibn Hazim, le decía que nadie debe tocar el Qur'an sin estar puro.
Malik dijo: "Nadie debe llevar el Qur'an sujeto por su cinta, o encima de un cojín, sin estar puro. Si fuera permisible hacer esto, también habría sido permisible llevarlo por las pastas. Esto no es porque haya algo en las manos de quien lo lleva que manche el Qur'an sin estar puro, sino por respeto hacia el Qur'an, y a fin de honrarlo."
Malik dijo: "La mejor cosa que yo he oído acerca de esto es el Ayat: ‘Nadie lo tocará, excepto los purificados’. (Azora 56, aleya 79). Esta aleya está al mismo nivel que la aleya de la azora Abasa (Azora 80), en el cual Allah, el Bendito, el Exaltado, dice: ‘No, esto es un recordatorio, y quien quiera lo recordará. Sobre páginas honorables, exaltadas y purificadas, por las manos de escribas, nobles y obedientes’."
15.2 Autorización para Recitar el Qur'an Sin Estar en Wudu.
2
Yahya me relató de Malik, de Ayyub Ibn Abi Tamima as-Sajtayani, de Muhammad Ibn Sirin, que Umar Ibn al-Jattab estaba con algunas gentes que estaban recitando Qur'an. Salió a hacer sus necesidades y después regresó y recitó Qur'an. Uno de los hombres le dijo: "Amir al-muminin, ¿estás recitando Qur'an sin estar en wudu?" Umar le respondió: "¿Quién te ha dado un veredicto acerca de esto? ¿Fue acaso Musaylima?"*
*Musaylima: el falso profeta que fue derrotado y matado por los musulmanes durante el califato de Abu Bakr.
15.3 Acerca de la División del Qur'an en Secciones (Hizbs).
3
Yahya me relató de Malik, de Dawud Ibn al-Husein, de al-Aray, de Abdurrahmán Ibn Abd al-Qari, que Umar Ibn al-Jattab dijo: "Quien pierda la recitación de su Hizb durante la noche y lo recite desde que el sol ha pasado el meridiano hasta la oración de Dhuhr, no lo ha perdido, o es como si lo hubiera hecho [de noche]."
4
Yahya me relató de Malik, que Yahya Ibn Sa’id dijo: "Una vez Muhammad Ibn Yahya Ibn Habban y yo estabamos sentados y Muhammad llamó a un hombre y le dijo: ‘Dime qué has oído de tu padre.’ El hombre le respondió que su padre le había dicho que él fue a Zayd Ibn Zabit y le preguntó: ‘¿Qué piensas de recitar el Qur'an entero en siete días?’ Zayd dijo: ‘Eso es bueno, pero yo prefiero recitarlo en dos semanas, o diez días. Pregúntame por qué es esto.’ Él dijo: ‘Entonces te lo pregunto.’ Zayd dijo: ‘Para poder reflexionar y detenerme en él.’
15.4 Acerca del Qur'an.
5
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Urwa Ibn az-Zubay, que Abdurrahmán Ibn Abd al-Qari dijo que él había oído a Umar Ibn al-Jattab decir: "Yo oí a Hisham Ibn Hakim Ibn Hizam recitar la azora al-Furqan (Azora 25) de un modo diferente a como yo lo hacía, y había sido el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, quien me lo había recitado a mí. Estuve a punto de lanzarme a por él pero le concedí un respiro hasta que hubo terminado su oración. Entonces lo agarré por su capa y lo llevé ante el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dije: ‘Mensajero de Allah, he oído a este hombre recitar Surat al-Furqan de un modo diferente de como tú me lo recitaste a mí.’ El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Suéltale.’ Después dijo: ‘Recita, Hisham’, y Hisham recitó tal y como yo le había oído recitar. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Descendió así’. Entonces me dijo a mí: ‘Recita’, y yo recité el sura. Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Descendió así. Este Qur'an descendió de siete maneras [diferentes], por tanto recitarlo de la manera que os sea más fácil’."
6
Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Un hombre que conoce bien el Qur'an es como un hombre que tienen un camello atado. Si lo cuida, lo conserva, y si lo deja suelto se le marcha."
7
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, de Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que al-Hariz Ibn Hisham le preguntó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "¿Cómo viene a ti la revelación?" Y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "A veces viene a mí como el repique de una campana, y eso es lo más duro para mí, y cuando se marcha recuerdo lo que ha dicho. Y a veces el ángel se me aparece con la semejanza de un hombre y me habla y yo recuerdo lo que dice."
A’isha añadió: "Yo la vi descender sobre él en un día frío intenso, y cuando le abandonó su frente estaba goteando sudor."
8
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa que su padre dijo que Abasa (Azora 80) fue hecho descender cerca de Abdallah Ibn Umm Maktum. Él vino al Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y empezó a decir: "Oh Muhammad, muéstrame un lugar cerca de ti [donde me pueda sentar]", en el momento en que uno de los jefes de los adoradores de ídolos estaba en audiencia con el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz. El Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, empezó a apartarse de él y a prestar su atención al otro hombre y le dijo: "Padre de fulano, ¿encuentras algún mal en lo que te estoy diciendo?" y él dijo: "No, por la sangre [de nuestros sacrificios], no veo mal alguno en lo que estás diciendo." Y Abasa, "Frunció el ceño y se apartó cuando vino el ciego", descendió.
9
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estaba en uno de sus viajes, y una noche Umar Ibn al-Jattab, que estaba viajando con él, le preguntó acerca de algo, pero no le respondió. Le volvió a preguntar, pero él no le respondió. Después le volvió a preguntar, y una vez más no le respondió. Umar dijo: "Que tu madre sea despojada de ti, Umar. Tres veces has importunado al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, con una pregunta, que él no te ha respondido ninguna de las tres."
Umar continuó: "Puse mi camello en marcha hasta que, cuando estaba delante de la gente, temí que se había hecho descender una porción del Qur'an acerca de mí. No había pasado mucho tiempo cuando oí a alguien que gritaba llamándome, y yo dije que temía que hubiera descendido una porción del Qur'an acerca de mí." Umar continuó: "Fui ante el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dije: ‘La paz sea contigo’, y él dijo: ‘Se me ha hecho descender una azora esta noche que me es más querido que cosa alguna sobre la que el sol sale.’ Entonces recitó al-Fath (Azora 48).
10
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Muhammad Ibn Ibrahim Ibn al-Hariz at-Taymi, de Abu Salama Ibn Abdurrahmán, que Abu Sa’id dijo que él había oído al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: "Aparecerá entre vosotros un grupo de gente cuya oración, ayuno y acciones os harán considerar insignificantes vuestra propia oración, ayuno y acciones. Recitarán Qur'an, pero éste no pasará de sus gargantas, y pasarán por el din como una flecha pasa a través de la presa. Miras a la punta de la flecha y no ves nada, y miras el ástil y no ves nada, y miras a las plumas y no ves nada. Incluso dudas acerca de la mella [del final de la flecha]."
11
Yahya me relató de Malik que él había oído que le había llevado a Abdallah Ibn Umar ocho años aprender la azora al-Baqara (Azora 2).
15.5 La Postración del Qur'an.
12
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Yazid, mawla de al-Aswad Ibn Sufián, de Abu Salama Ibn Abdurrahmán, que Abu Huraira les recitó al-Inshiqaq (Azora 84) y se postró en él. Cuando terminó les dijo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se había postrado en él.
13
Yahya me relató de Malik, de Nafi, mawla de Ibn Umar, que un hombre de Egipto le dijo que Umar Ibn al-Jattab recitó la azora al-Hach (Azora 22) y se postró dos veces en él, y después dijo: "A esta Azora se le ha dado una preferencia especial por contener dos postraciones."
14
Yahya me relató de Malik, que Abdallah Ibn Dinar dijo: "Yo vi a Abdallah Ibn Umar postrarse dos veces en Surat al-Hach (Azora 22)."
15
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de al-A’ray, que Umar Ibn al-Jattab recitó la azora an-Naym (Azora 53) y se postró en él, y después se levantó y recitó otra azora.
16
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que Umar Ibn al-Jattab recitó una vez un trozo de Qur'an que requiere sayda, cuando se encontraba en el mimbar, en el día del Yumu’a, y se bajó y se postró, y todo el mundo se postró con él. Después lo volvió a recitar en el Yumu’a siguiente y todo el mundo se disponía a postrarse, pero él dijo: "¡Tranquilos! Allah no lo ha hecho obligatorio para nosotros, a no ser que nosotros queramos." Y no se postró, y les impidió que se postraran.
Malik dijo: "El Imam no baja y se postra cuando recita un fragmento del Qur'an que requiere sayda estando en el mimbar."
Malik dijo: "La práctica entre nosotros es que hay once postraciones prescritas en el Qur'an, y ninguna de ellas está en los mufassal."
Malik dijo: "Nadie debe recitar ninguna de las partes del Qur'an que requieren sayda después de las oraciones de Subh y de Asr. Esto es así porque el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió la oración después de Subh, hasta que el sol hubiera salido, y después de Asr, hasta que el sol se hubiera puesto; y las postraciones son parte de la oración. De modo que nadie debe recitar ninguna parte del Qur'an que requiera una sayda durante estos dos períodos de tiempo."
Le preguntaron a Malik si podía una mujer menstruante postrarse cuando oía a alguien recitar un pasaje del Qur'an que requiere sayda, y él dijo: "Ni un hombre ni una mujer deben hacer sayda a menos que estén ritualmente puros."
Le preguntaron a Malik si un hombre que estaba en la compañía de una mujer que estaba recitando un pasaje del Qur'an que requería sayda, debía postrarse con ella, y él dijo: "No tiene que postrarse con ella. La sayda sólo es obligatoria para la gente que está con un hombre que les dirige. Él recita el pasaje del Qur'an y ellos se postran con él. Alguien que oye recitar una parte del Qur'an que requiere sayda a un hombre que no le está dirigiendo a él en la oración no tiene que hacer sayda."
15.6 Acerca de Recitar la Azora al-Ijlas y la Azora al-Mulk.
17
Yahya me relató de Malik, de Abdurrahmán Ibn Abdallah Ibn Sasa’a, de su padre, que Abu Sa’id al-Judri oyó a un hombre recitar la azora al-Ijlás (Sura 112), repitiéndolo una y otra vez. Por la mañana fue al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y se lo mencionó, como si le pareciera algo de poca importancia. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Por Aquél en cuya mano está mi ser, equivale a un tercio del Qur'an."
18
Yahya me relató de Malik, de Ubaydullah Ibn Abdurrahmán, que Ubaid Ibn Hunayn, mawla de la familia de Zayd Ibn al-Jattab, dijo que él había oído a Abu Huraira decir: "Yo iba junto al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, cuando él oyó a un hombre recitar la azora al-Ijlás (Azora 112). El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Es obligatorio," y yo le pregunté: "¿Qué, Mensajero de Allah?" y él dijo: "El Jardín." Yo quise comunicarle al hombre las buenas noticias pero temí perder la comida de mediodía con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y preferí comer con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. Cuando después fui a ver al hombre me encontré con que ya se había ido."
19
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Humayd Ibn Abdurrahmán Ibn Awf le había dicho que la azora al-Ijlas (Azora 112) equivalía a un tercio del Qur'an, y que la azora al-Mulk (Azora 67) abogaba por quien lo poseía.
15.7 Dhikr (Recuerdo) de Allah, el Bendito y Exaltado.
20
Yahya me relató de Malik, de Sumayy, mawla de Abu Bakr, de Abu Salih as-Samman, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Quien diga: ‘No hay dios excepto Allah, sólo, sin asociado. El Reino y la Alabanza le pertenecen a Él, y Él tiene poder sobre todas las cosas’ (La ilaha ila’llah, wah’dahu la sharika’lah. Lahu’l mulku wa lahu’l hamd, wa huwa ala kulli shay’in qadir.) cien veces en un día, es para él lo mismo que si hubiera liberado a diez esclavos. Cien acciones buenas se le escriben, y cien acciones equivocadas se le borran, y es una protección contra Shaitán durante ese día hasta la noche. Nadie hace nada que sea más excelente que lo que él hace, excepto uno que haga más que eso."
21
Yahya me relató de Malik, de Sumayy, mawla de Abu Bakr, de Abu Salih as-Samman, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "A quien diga: ‘Gloria a Allah y con Su Alabanza’ (Subhana’llahi wa bi’hamdihi) cien veces en un día, sus acciones equivocadas le serán retiradas, aún cuando fueran tan abundantes como la espuma del mar."
22
Yahya me relató de Malik, de Abu Ubaid, mawla de Sulayman Ibn Abd al-Malik, de Ata Ibn Yazid al-Layzy,que Abu Huraira dijo: "Quien diga ‘Gloria a Allah’ (Subhana’llah) treinta y tres veces y ‘Allah es más grande’ (Allahu Akbar) treinta y tres veces y ‘la alabanza le pertenece a Allah’ (Al’hamdu li’llahi) treinta y tres veces, y selle el centenar con: ‘No hay más dios que Allah, sólo, sin compañero. El Reino y la Alabanza le pertenecen, y Él tiene poder sobre todas las cosas’ (La ilaha ila’llah, wah’dahu la sharika’lah. Lahu’l mulku wa lahu’l hamdu wa huwa ala kulli shay’in qadir.) después de cada oración, se le perdonarán sus acciones equivocadas aún cuando sean tan abundantes como la espuma del mar."
23
Yahya me relató de Malik que Umara Ibn Sayyad había oído a Sa’id Ibn al-Musayyab decir que eran buenas acciones duraderas que el esclavo diga: "Allah es más grande" (Allahu Akbar) y "Gloria a Allah (Subhana’llah) y "No hay dios sino Allah y no hay poder ni fuerza excepto por Allah" (La ilaha ila’llah wa la hawla wa la quwwata illa bi’llah).
24
Yahya me relató de Malik que Ziyad Ibn Abi Ziyad dijo que Abu Darda había dicho: "¿No queréis que os diga la mejor de vuestras acciones, y las que os darán el rango más alto, y las más puras ante vuestro Rey, y que son mejores para vosotros que dar oro y plata, y mejores para vosotros que encontraros con vuestros enemigos y golpearles en sus cuellos?" Dijeron: "Por supuesto." Él dijo: "El recuerdo (dhikr) de Allah ta’ala."
25
Malik me relató de Nu’aym Ibn Abdallah Ibn al-Muymir, de Ali Ibn Yahya az-Zuraqi, de su padre, que Rifa’a Ibn Rafi dijo: "Un día estabamos rezando detrás el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, levantó la cabeza del ruku y dijo: "Allah escucha a quien Le alaba"
Sami Allahu liman hamidah.
Un hombre detrás de él dijo: "Señor nuestro: la alabanza Te pertenece, alabanza abundante, pura y bendecida"
Rabbana wa laka’l hamdu,
kaziran, tayiban, mubarakan fihi.
Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hubo terminado, dijo: "¿Quién era el que hablaba ahora mismo?" El hombre dijo: "Era yo, Mensajero de Allah." Y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Vi a más de treinta ángeles lanzarse a por ello para ver cual de ellos lo apuntaba primero."
15.8 Du'a (Suplica)
26
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "A todo profeta se le ha dado una súplica (du'a), y yo deseo preservar mis du'as como una intercesión para mi comunidad en el mundo venidero."
27
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que él había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía decir el siguiente du'a: "Oh Allah, Tú eres Quien hace rayar el alba, y Quien hace de la noche un tiempo de descanso, y pones al sol y a la luna como cómputo. Libérame de la deuda y enriquéceme de la pobreza, y permíteme disfrutar de mi oído, de mi vista y de mi fuerza en Tu camino."
Allahumma faliqa’l isbah,
wa ya ila’l layli sakana,
wa’sh shamsi wal qamara husbana.
Iqda anniy ad-dayna, wa g’nani minal farq.
Na’m ti aniybi sami’i wa basari,
wa quwawati fi sabilik.
28
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando hagáis du'a no digáis: "Oh Allah, perdóname si quieres. Oh Allah, perdóname si quieres." Debéis ser firmes en vuestra petición, pues no hay posible imposición para Él."
29
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Abu Ubaid, mawla de Ibn Azhar, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Se os responderá siempre que no seáis impacientes y digáis: "He hecho un du'a y no se me ha respondido."
30
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Abu Abdallah al-Agharr y de Abu Salama, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Nuestro Señor, el Bendito y Exaltado, desciende todas las noches al cielo de este mundo, cuando el último tercio de la noche aún no ha comenzado y dice: "¿Quién me llamará para que pueda responderle? ¿Quién me pedirá para que pueda darle? ¿Quién me pedirá perdón para que le pueda perdonar?"
31
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Muhammad Ibn Ibrahim Ibn al-Hariz at-Taymi, que Aisha, umm al-muminin, dijo: "Estaba durmiendo al lado del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le eché de menos durante la noche, de modo que tanteé con la mano, buscándole, y puse la mano en sus pies. Estaba en sayda diciendo: "Busco refugio en Tu satisfacción contra Tu enojo, y en Tu perdón contra Tu castigo, y en Ti contra Ti. No puedo enumerar Tus alabanzas, como Tu te alabas a Ti Mismo."
A’udhu bi ridaka min sajatika,
wa bi mu’afatika min uqubatika,
wa bika minka.
La uhsi zana’an alayka,
anta kama aznayta ala nafsika.
32
Yahya me relató de Malik, de Ziyad Ibn Abi Ziyad, de Talha Ibn Ubaydullah Ibn Kariz, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El mejor du'a es el du'a en el día de Arafa, y la mejor cosa que yo o los profetas anteriores a mí hemos dicho es: "No hay más dios que Allah, sólo, sin asociado"
La ilaha illa’llah, wahdahu la sharika lah.
33
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zubayr al-Makki, de Tawus al-Yamani, de Abdallah Ibn Abbás, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía enseñar el siguiente du'a del mismo modo que les enseñaba un Sura del Qur'an: "Oh Allah, busco refugio en Ti del tormento de Yahannam, y busco refugio en Ti de la prueba de la tumba, y busco refugio en Ti de la prueba de la vida y de la muerte."
Allahumma inniy a’udhu bika
min adhabi yahannama,
wa a’udhu bika min adhabi’l qabri,
wa a’udhu bika min fitnati’l mahya wa’l mamati.
34
Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zubayr al-Makki, de Tawus al-Yamani, de Abdallah Ibn Abbás, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía decir, cuando se levantaba a rezar en el medio de la noche: "Oh Allah, la alabanza Te pertenece. Tú eres la luz de los cielos y de la tierra y la alabanza Te pertenece. Tú eres el Sostenedor de los cielos y de la tierra y la alabanza Te pertenece. Tu eres el Señor de los cielos y de la tierra y de quienes están en ellos. Tú eres la Verdad y Tus palabras son verdad. Tu promesa es verdad y el encuentro contigo es verdad. El Jardín es verdad y el Fuego es verdad y la Hora es verdad. Oh Allah, a Ti me someto, y Te acepto, y confío en Ti, y a Ti me torno, y en Ti baso mi argumento y a Ti te pido juicio. Perdóname lo que he enviado delante de mí y lo que he dejado detrás, lo que he guardado en secreto, y lo que he proclamado. Tú eres mi dios, no hay dios excepto Tú."
Allahumma laka’l Hamdu.
Anta nuru’s samawati wa’l ardi,
wa laka’l hamdu.
Anta qayamu’s samawati wa’l ardi,
wa laka’l hamdu.
Anta rabbu’s samawati wa’l ardi
wa man fihinna.
Anta’l haqqu wa qawluka haqqun.
Wa wa duka’l haqqu,
wa’l iqa’uka haqqun.
Wa yannatu haqqun
wa naru haqqun,
wa sa’tu haqqun.
Allahumma laka aslamtu,
wa bika amantu,
wa alayka tawakaltu,
wa ilayka anabtu,
wa bika jasamtu,
wa ilayka hakamtu fa’g firli ma qadamtu
wa ajartu wa Asrartu,
wa a’lantu.
Anta ilahi la ilaha illa ant.
35
Yahya me relató de Malik que Abdallah Ibn Yabir Ibn Atik dijo que Abdallah Ibn Umar había venido a ellos, en Bani Mu’awiya, uno de los pueblos de los Ansar, y había dicho: "¿Sabéis donde rezó el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, en ésta vuestra mezquita?" Y le dije: "Sí," y señalé un lugar cerca de donde él estaba. Él dijo: "¿Sabes las tres cosas por las que hizo du'a aquí?" Yo dije: "Sí." Él dijo: "Dímelas, pues." Yo dije: "Pidió que Allah no permitiera que un enemigo de entre los que no creen triunfara sobre los creyentes, y que Él no destruyera a los creyentes con malas cosechas, y estas dos cosas se le concedieron. Y pidió que Él no hiciera que los creyentes lucharan entre ellos, y esto le fue negado." Ibn Umar dijo: "Has dicho la verdad", y añadió: "La agitación no cesará hasta el Día del Levantamiento."
36
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam solía decir: "Nadie hace un du'a sin que le ocurra una de tres cosas. O bien se le responde, o bien se le pospone, o bien se le expían acciones erróneas por su du'a."
15.9 Hacer Du'a.
37
Yahya me relató de Malik que Abdallah Ibn Dinar dijo: "Abdallah Ibn Umar me vio cuando estaba haciendo du'a, señalando con dos dedos, uno de cada mano, y me lo prohibió."
38
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que Sa’id Ibn al-Musayyab solía decir: "Un hombre es elevado por el du'a de su hijo después de su muerte." Hablaba con las palmas de las manos vueltas hacia arriba y entonces las levantó.
39
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, que su padre dijo: "Este Ayat fue hecho descender acerca del du'a: ‘Y no elevéis vuestra voz en la oración y no guardéis silencio en ella, más bien buscad un camino intermedio entre estos dos’. (Azora 17, aleya 110).
Yahya dijo que le preguntaron a Malik acerca de hacer du'a en las oraciones obligatorias, y él dijo: "No hay mal alguno en hacer du'a en ellas."
40
Yahya me relató de Malik que él había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía hacer du'a diciendo: "Oh Allah, te pido acciones buenas, y abandonar lo reprobable, y amor por los pobres. Y si quieres someter a los hombres a tribulaciones, llévame a Ti sin haberme sometido a tribulaciones."
Allahumma inni asa’luka fala’l jayrati,
wa tarqa’l munqarati,
wa hubba’l masakin,
wa ikha aradta fi’n nasi fitnatan,
fa’q bizni ilayka gayra maftun.
41
Yahya me relató de Malik que él había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Nadie llama a otros a la guía [recta] sin tener la misma recompensa que aquellos que le siguen, sin disminuir sus recompensas en nada. Y nadie invita a otros al error sin tener las mismas cargas que ellos tienen, sin que se le disminuyan sus cargas en nada."
42
Yahya me relató de Malik que él había oído que Abdallah Ibn Umar dijo: "Oh Allah, hazme uno de los dirigentes de la gente de taqwa."
Allahumma ya’l ni min a’imati’l mutaqin.
43
Yahya me relató de Malik que él había oído Abu Darda solía levantarse en el medio de la noche y decir: "Los ojos se han dormido, y las estrellas se han puesto y Tú eres el Viviente, el Autosubsistente."
Namat’l uyun wa gariti’n nuyum,
wa anta’l Hayyu’l qayyum.
15.10 Prohibición de Rezar Después de Subh y Después de Asr.
44
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, de Abdallah as-Sunabihi, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Sale el sol, y con él hay un cuerno de Shaitán, y cuando sube más, el cuerno lo abandona. Más tarde, cuando el sol llega al meridiano, el cuerno se vuelve a unir a él, y cuando el sol declina, el cuerno lo abandona y cuando el sol está a punto de ponerse se vuelve a unir con él." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió la oración en estos momentos del día.
45
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa que su padre dijo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía decir: "Retrasad la oración cuando el borde del sol aparezca, hasta que esté visible completamente, y retrasad la oración cuando el borde del sol esté desapareciendo, hasta que haya desaparecido completamente."
46
Yahya me relató de Malik que al-Ala Ibn abd ar-Rahman dijo: "Visitamos a Anas Ibn Malik después de Dhuhr y él, poniéndose en pie, rezó Asr. Cuando terminó la oración le mencionamos el hacer las oraciones en el principio de su tiempo, o él lo mencionó. Y él dijo que había oído al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: "La oración de los hipócritas, la oración de los hipócritas, la oración de hipócritas: se sientan hasta que el sol se vuelve amarillo y está entre los cuernos de Shaitán, o encima del cuerno de Shaitán, y entonces se levantan y despachan con rapidez cuatro rak'as, sin apenas recordar a Allah en ellos en absoluto."
47
Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No debéis intentar rezar ni a la salida del sol ni a la puesta de sol."
48
Yahya me relató de Malik, de Muhammad Ibn Yahya Ibn Habban, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió la oración después de Asr hasta que el sol se hubiera puesto, y la oración después de Subh hasta que el sol hubiera salido.
49
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Dinar, de Abdallah Ibn Umar, que Umar Ibn al-Jattab solía decir: "No intentéis hacer vuestra oración ni a la salida del sol ni a la puesta, porque los cuernos de Shaitán salen con el sol y se ponen cuando éste se pone." Umar solía golpear a la gente por ese tipo de oración.
50
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de as-Sa’ib Ibn Yazid, que él vio a Umar Ibn al-Jattab golpeando a al-Munkadir por rezar después de Asr.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Libro 14: LIBRO DE LA QIBLA
14.1 La Prohibición de Hacer las Propias Necesidades Dando la Cara a la Qibla.
1
Yahya me relató de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que Rafi Ibn Ishaq, un mawla de la familia de Ash-Shifa, al que se conocía como el mawla de Abu Talha, oyó a Abu Ayyub al-Ansari, uno de los compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir, estando en Egipto: "¡Por Allah! No sé qué hacer con estos retretes." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando vayáis a defecar o a orinar no expongáis vuestros genitales hacia la Qibla, ni tampoco le deis la espalda."
2
Yahya me relató de Malik, de uno de los Ansar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió defecar u orinar de frente a la Qibla.
14.2 Permiso para Dar la Cara a la Qibla cuando Uno Está Orinanado o Defecando.
3
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Muhammad Ibn Yahya Ibn Habban, de su tío paterno, Wasi Ibn Habban, que Abdallah Ibn Umar dijo: "La gente dice: ‘Cuando te sientes a hacer tus necesidades no des la cara a la Qibla o al Bayt al-Maqdis’."
Abdallah continuó: "Yo me subí encima de una casa nuestra y vi al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, (en cuclillas) encima de dos ladrillos sin cocer haciendo sus necesidades, cara al Bayt al-Maqdis."
Ibn Umar añadió: "Quizás tú eres uno de esos que reza doblado por las caderas."
Wasi respondió: "No lo sé, por Allah."
Malik se refería a alguien que, cuando se postraba, dejaba su cuerpo cerca del suelo.
14.3 La Prohibición de Escupir hacia la Qibla.
4
Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, vio un escupitajo en la pared de la Qibla y lo raspó. Después se dirigió a la gente y dijo: "No escupáis al frente cuando estáis rezando, porque Allah, el Bendito, el Exaltado, está enfrente de vosotros cuando rezáis."
5
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, de Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, vio un escupitajo, o moco o flema, en la pared de la Qibla y lo raspó.
14.4 Acerca de la Qibla.
6
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Dinar, que Abdallah Ibn Umar dijo: "En una ocasión, cuando la gente estaba rezando Subh en Quba, uno vino a ellos y les dijo: "Le ha sido enviado al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, una parte del Qur'an la noche pasada, y se le ha ordenado dar la cara a la Kaaba, por tanto volvéos hacia ella." Habían estado mirando hacia Ash-Sham, de modo que se dieron la vuelta y se pusieron mirando hacia la Kaaba."
7
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id que Sa’id Ibn al-Musayyab dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó mirando hacia Bayt al-Maqdis durante dieciséis meses, después de llegar a Medina. Después se cambió la Qibla, dos meses antes de la batalla de Badr."
8
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Umar in al-Jattab dijo: "Cualquier dirección que se encuentre entre el este y el oeste puede tomarse como Qibla si la persona que reza está de cara a la Casa."
14.5 Acerca de la Mezquita del Profeta, que Allah le Bendiga y le Conceda Paz.
9
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Rabah y Ubaydullah Ibn Abu Abdallah Salman al-Agharr, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Una oración en esta mezquita mía es mejor que mil oraciones en cualquier otra mezquita, excepto la Masyid al-Haram (en Meca)."
10
Yahya me relató de Malik, de Jubayb Ibn Abdurrahmán, de Hafs Ibn Asim, de Abu Huraira o de Abu Sa’id al-Judri, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que hay entre mi casa y mi mimbar es una de las praderas del Jardín, y mi mimbar está encima de mi estanque (al-Hawd)."
11
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr, de Abbad Ibn Tamim, de Abdallah Ibn Zayd al-Mazini, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que hay entre mi casa y mi mimbar es una de las praderas del Jardín."
14.6 Acerca de que las Mujeres Vayan a la Mezquita.
12
Yahya me relató de Malik que él había oído que Abdallah Ibn Umar dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No les prohibáis a las esclavas de Allah [entrar a] las Mezquitas de Allah."
13
Yahya me relató de Malik que él había oído, de Busr Ibn Sa’id, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Ninguna de vuestras mujeres debe usar perfume cuando estén presentes en la oración de Isha."
14
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que Atika bint Zayd Ibn Amr Ibn Nufayl, la esposa de Umar Ibn al-Jattab, solía pedirle a Umar Ibn al-Jattab permiso para ir a la mezquita. El guardaba silencio y entonces ella decía: "Por Allah, saldré a menos que me lo prohibas", y él no se lo prohibía.
15
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amra bint Abdurrahmán, que Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hubiera visto lo que las mujeres hacen ahora, les hubiera prohibido entrar en las mezquitas, del mismo modo que se les prohibió a las mujeres de Bani Isra’il."
Yahya Ibn Sa’id dijo que él le preguntó a Amra: "¿Se les prohibió a las mujeres de Bani Isra’il entrar a las mezquitas?" y ella dijo: "Sí."
1
Yahya me relató de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que Rafi Ibn Ishaq, un mawla de la familia de Ash-Shifa, al que se conocía como el mawla de Abu Talha, oyó a Abu Ayyub al-Ansari, uno de los compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir, estando en Egipto: "¡Por Allah! No sé qué hacer con estos retretes." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando vayáis a defecar o a orinar no expongáis vuestros genitales hacia la Qibla, ni tampoco le deis la espalda."
2
Yahya me relató de Malik, de uno de los Ansar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió defecar u orinar de frente a la Qibla.
14.2 Permiso para Dar la Cara a la Qibla cuando Uno Está Orinanado o Defecando.
3
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Muhammad Ibn Yahya Ibn Habban, de su tío paterno, Wasi Ibn Habban, que Abdallah Ibn Umar dijo: "La gente dice: ‘Cuando te sientes a hacer tus necesidades no des la cara a la Qibla o al Bayt al-Maqdis’."
Abdallah continuó: "Yo me subí encima de una casa nuestra y vi al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, (en cuclillas) encima de dos ladrillos sin cocer haciendo sus necesidades, cara al Bayt al-Maqdis."
Ibn Umar añadió: "Quizás tú eres uno de esos que reza doblado por las caderas."
Wasi respondió: "No lo sé, por Allah."
Malik se refería a alguien que, cuando se postraba, dejaba su cuerpo cerca del suelo.
14.3 La Prohibición de Escupir hacia la Qibla.
4
Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, vio un escupitajo en la pared de la Qibla y lo raspó. Después se dirigió a la gente y dijo: "No escupáis al frente cuando estáis rezando, porque Allah, el Bendito, el Exaltado, está enfrente de vosotros cuando rezáis."
5
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, de Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, vio un escupitajo, o moco o flema, en la pared de la Qibla y lo raspó.
14.4 Acerca de la Qibla.
6
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Dinar, que Abdallah Ibn Umar dijo: "En una ocasión, cuando la gente estaba rezando Subh en Quba, uno vino a ellos y les dijo: "Le ha sido enviado al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, una parte del Qur'an la noche pasada, y se le ha ordenado dar la cara a la Kaaba, por tanto volvéos hacia ella." Habían estado mirando hacia Ash-Sham, de modo que se dieron la vuelta y se pusieron mirando hacia la Kaaba."
7
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id que Sa’id Ibn al-Musayyab dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó mirando hacia Bayt al-Maqdis durante dieciséis meses, después de llegar a Medina. Después se cambió la Qibla, dos meses antes de la batalla de Badr."
8
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Umar in al-Jattab dijo: "Cualquier dirección que se encuentre entre el este y el oeste puede tomarse como Qibla si la persona que reza está de cara a la Casa."
14.5 Acerca de la Mezquita del Profeta, que Allah le Bendiga y le Conceda Paz.
9
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Rabah y Ubaydullah Ibn Abu Abdallah Salman al-Agharr, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Una oración en esta mezquita mía es mejor que mil oraciones en cualquier otra mezquita, excepto la Masyid al-Haram (en Meca)."
10
Yahya me relató de Malik, de Jubayb Ibn Abdurrahmán, de Hafs Ibn Asim, de Abu Huraira o de Abu Sa’id al-Judri, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que hay entre mi casa y mi mimbar es una de las praderas del Jardín, y mi mimbar está encima de mi estanque (al-Hawd)."
11
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr, de Abbad Ibn Tamim, de Abdallah Ibn Zayd al-Mazini, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que hay entre mi casa y mi mimbar es una de las praderas del Jardín."
14.6 Acerca de que las Mujeres Vayan a la Mezquita.
12
Yahya me relató de Malik que él había oído que Abdallah Ibn Umar dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No les prohibáis a las esclavas de Allah [entrar a] las Mezquitas de Allah."
13
Yahya me relató de Malik que él había oído, de Busr Ibn Sa’id, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Ninguna de vuestras mujeres debe usar perfume cuando estén presentes en la oración de Isha."
14
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que Atika bint Zayd Ibn Amr Ibn Nufayl, la esposa de Umar Ibn al-Jattab, solía pedirle a Umar Ibn al-Jattab permiso para ir a la mezquita. El guardaba silencio y entonces ella decía: "Por Allah, saldré a menos que me lo prohibas", y él no se lo prohibía.
15
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amra bint Abdurrahmán, que Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hubiera visto lo que las mujeres hacen ahora, les hubiera prohibido entrar en las mezquitas, del mismo modo que se les prohibió a las mujeres de Bani Isra’il."
Yahya Ibn Sa’id dijo que él le preguntó a Amra: "¿Se les prohibió a las mujeres de Bani Isra’il entrar a las mezquitas?" y ella dijo: "Sí."
Libro 13: LIBRO DE LA PETICION DE LLUVIA
13.1 Cómo Pedir la Lluvia.
1
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr Ibn Amr Ibn Hazim, que él había oído a Abbad Ibn Tamim decir que él había oído a Abdallah Ibn Zayd al-Mazini decir: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, salió al lugar de la oración y pidió la lluvia, y, dando la cara a la Qibla, se puso la capa del revés."
Le preguntaron a Malik cuántos rak'as había en la oración de petición de lluvia y él dijo: "Dos rak'as, y el Imam hace la oración antes de dar el Jutba. Hace dos rak'as y después da un Jutba y hace du'a, mirando a la Qibla y volviéndose la capa del revés. Recita en voz alta en los dos rak'as, y, cuando se vuelve la capa del revés, se pone lo que estaba en su derecha en su izquierda, y lo que estaba en su derecha en su izquierda, y toda la gente se vuelven del revés sus capas cuando el Imam lo hace, y dan la cara a la Qibla, sentados."
13.2 Acerca de la Petición de Lluvia.
2
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amr Ibn Shu’ayb, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo cuando pidió lluvia: "Oh Allah, dá agua a Tus esclavos y a Tus animales y extiende Tu misericordia, y dá vida a Tu tierra muerta."
3
Yahya me relató de Malik, de Sharik Ibn Abdallah Ibn Namir, que Anas Ibn Malik dijo: "Un hombre vino al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dijo: "Mensajero de Allah, nuestros animales se están muriendo y nuestros camellos están demasiado débiles para viajar, por tanto haz du'a a Allah." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hizo du'a, y llovió sobre nosotros desde un Yumu’a hasta el siguiente."
Anas continuó: "Entonces un hombre vino al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dijo: ‘Mensajero de Allah, nuestras casas se han derrumbado, los caminos están bloqueados, y nuestros rebaños están muriendo.’ El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Oh Allah, [sólo] la montaña y las cumbres de las colinas, el fondo de los valles, y los lugares donde crecen los árboles’."
Anas añadió: "Se despejó Medina como si se hubiera quitado una prenda."
Malik dijo, acerca de un hombre que perdía la oración de petición de lluvia pero llegaba al Jutba, y quería rezar en la mezquita, o en su casa cuando regresara: "Es libre de hacerlo, o dejar de hacerlo, como él quiera."
13.3 Acerca de Pedir Lluvia a las Estrellas.
4
Yahya me relató de Malik, de Salih Ibn Kaysan, de Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn Mas’ud, que Zayd Ibn Jalid al-Yuhani dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dirigió la oración de Subh para nosotros en Hudaybiyya, después de que hubiera llovido por la noche. Cuando terminó se dirigió a la gente y dijo: ‘¿Sabéis lo que vuestro Señor ha dicho?’ Ellos dijeron: ‘Allah y Su Mensajero lo saben mejor’. Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Algunos de Mis esclavos han empezado la mañana creyendo en Mí, y otros la han empezado rechazándome. Los que dicen: ‘Hemos recibido lluvia por el desbordante favor de Allah y Su misericordia’, ellos creen en Mí y rechazan a las estrellas. Pero aquellos que dicen: ‘Hemos recibido lluvia gracias a tal o cual estrella’, estos Me rechazan y creen en las estrellas."
5
Yahya me relató de Malik que él había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía decir: "Cuando aparece una nube procedente de la dirección del mar y después se dirige hacia ash-Sham, será una abundante fuente de lluvia."
6
Yahya me relató de Malik, que él había oído que Abu Huraira solía decir, cuando llegaba la mañana después de que hubiera llovido sobre la gente: "Hemos sido regados por la lluvia de la apertura de Allah", y después recitaba el Ayat: "Cualquier cosa que Allah abre para el hombre, de Su Misericordia, nadie puede retenerla, y cualquier cosa que Él retenga nadie puede soltarla después de Él." (Azora 35, aleya 2).
1
Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr Ibn Amr Ibn Hazim, que él había oído a Abbad Ibn Tamim decir que él había oído a Abdallah Ibn Zayd al-Mazini decir: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, salió al lugar de la oración y pidió la lluvia, y, dando la cara a la Qibla, se puso la capa del revés."
Le preguntaron a Malik cuántos rak'as había en la oración de petición de lluvia y él dijo: "Dos rak'as, y el Imam hace la oración antes de dar el Jutba. Hace dos rak'as y después da un Jutba y hace du'a, mirando a la Qibla y volviéndose la capa del revés. Recita en voz alta en los dos rak'as, y, cuando se vuelve la capa del revés, se pone lo que estaba en su derecha en su izquierda, y lo que estaba en su derecha en su izquierda, y toda la gente se vuelven del revés sus capas cuando el Imam lo hace, y dan la cara a la Qibla, sentados."
13.2 Acerca de la Petición de Lluvia.
2
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amr Ibn Shu’ayb, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo cuando pidió lluvia: "Oh Allah, dá agua a Tus esclavos y a Tus animales y extiende Tu misericordia, y dá vida a Tu tierra muerta."
3
Yahya me relató de Malik, de Sharik Ibn Abdallah Ibn Namir, que Anas Ibn Malik dijo: "Un hombre vino al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dijo: "Mensajero de Allah, nuestros animales se están muriendo y nuestros camellos están demasiado débiles para viajar, por tanto haz du'a a Allah." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hizo du'a, y llovió sobre nosotros desde un Yumu’a hasta el siguiente."
Anas continuó: "Entonces un hombre vino al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y dijo: ‘Mensajero de Allah, nuestras casas se han derrumbado, los caminos están bloqueados, y nuestros rebaños están muriendo.’ El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Oh Allah, [sólo] la montaña y las cumbres de las colinas, el fondo de los valles, y los lugares donde crecen los árboles’."
Anas añadió: "Se despejó Medina como si se hubiera quitado una prenda."
Malik dijo, acerca de un hombre que perdía la oración de petición de lluvia pero llegaba al Jutba, y quería rezar en la mezquita, o en su casa cuando regresara: "Es libre de hacerlo, o dejar de hacerlo, como él quiera."
13.3 Acerca de Pedir Lluvia a las Estrellas.
4
Yahya me relató de Malik, de Salih Ibn Kaysan, de Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn Mas’ud, que Zayd Ibn Jalid al-Yuhani dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dirigió la oración de Subh para nosotros en Hudaybiyya, después de que hubiera llovido por la noche. Cuando terminó se dirigió a la gente y dijo: ‘¿Sabéis lo que vuestro Señor ha dicho?’ Ellos dijeron: ‘Allah y Su Mensajero lo saben mejor’. Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Algunos de Mis esclavos han empezado la mañana creyendo en Mí, y otros la han empezado rechazándome. Los que dicen: ‘Hemos recibido lluvia por el desbordante favor de Allah y Su misericordia’, ellos creen en Mí y rechazan a las estrellas. Pero aquellos que dicen: ‘Hemos recibido lluvia gracias a tal o cual estrella’, estos Me rechazan y creen en las estrellas."
5
Yahya me relató de Malik que él había oído que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía decir: "Cuando aparece una nube procedente de la dirección del mar y después se dirige hacia ash-Sham, será una abundante fuente de lluvia."
6
Yahya me relató de Malik, que él había oído que Abu Huraira solía decir, cuando llegaba la mañana después de que hubiera llovido sobre la gente: "Hemos sido regados por la lluvia de la apertura de Allah", y después recitaba el Ayat: "Cualquier cosa que Allah abre para el hombre, de Su Misericordia, nadie puede retenerla, y cualquier cosa que Él retenga nadie puede soltarla después de Él." (Azora 35, aleya 2).
Libro 12: LIBRO DE LA ORACION DEL ECLIPSE
12.1 Cómo Rezar la Oración del Eclipse.
1
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Hubo un eclipse de sol en el tiempo del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dirigió a la gente en la oración. Permaneció en pie y lo hizo durante un tiempo muy prolongado. Después se puso en la posición de ruku, e hizo el ruku largo. Después se volvió a poner de pie y lo hizo durante un tiempo prolongado, si bien no tanto como la primera vez. Después hizo ruku, y lo hizo largo, si bien no tanto como la primera vez. Después se levantó y bajó a la posición de sayda. Después hizo lo mismo en el segundo rak'a y, cuando hubo terminado, el sol ya había aparecido. Después dio un Jutba a la gente en el cual alabó a Allah, y a continuación dijo: "El sol y la luna son dos de los signos de Allah. No se eclipsan por la muerte de nadie ni por la vida de nadie. Cuando veáis un eclipse invocad a Allah y decid: ‘Allah es el más grande’ y dad sádaqa.". Después dijo: "¡Oh comunidad de Muhammad! Por Allah, no hay nadie más celoso que Allah de un esclavo o una esclava suyos que cometen adulterio. ¡Oh comunidad de Muhammad! Por Allah, si supierais lo que yo sé, reiríais poco y lloraríais mucho."
2
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que Abdallah Ibn Abbás dijo: "Hubo un eclipse de sol y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó, y la gente rezó con él. Permaneció en pie durante un tiempo muy largo, casi tan largo como (el que se necesita para recitar) Surat al-Baqara (Azora 2), y después hizo ruku durante un tiempo muy largo. Después se levantó y permaneció en pie durante un tiempo muy largo, aunque menos que la primera vez. Después hizo ruku durante un tiempo largo, aunque menos que la primera vez. Después hizo sayda. Después permaneció en pie durante un tiempo largo, aunque menos que la primera vez. Después hizo ruku durante largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después se levantó y permaneció en pie durante largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después hizo ruku durante largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después hizo sayda, y cuando hubo terminado el sol ya había aparecido. Entonces dijo: "El sol y la luna son dos de los signos de Allah. No se eclipsan por la muerte de nadie ni por la vida de nadie."
Cuando veáis un eclipse, recordad a Allah: "Dijeron: "Mensajero de Allah, te vimos adelantarte para coger algo, cuando estabas aquí de pie y después te vimos retroceder." Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Vi el Jardín y me adelanté para coger de él un racimo de uvas, y si lo hubiera cogido habríais podido comer de él, durante tanto tiempo como durara este mundo. Después vi el Fuego, y nunca he visto nada tan espantoso como lo que hoy vi, y vi que la mayoría de sus habitantes eran mujeres." Dijeron: "¿Por qué, Mensajero de Allah?" Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Por su ingratitud (kufr)." Alguien dijo: "¿Son desagradecidas con Allah?" Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Son desagradecidas con sus maridos y son desagradecidas con el buen comportamiento (tenido con ellas). Aún cuando te portaras bien con una de ellas durante toda una vida, y después ella te viera hacer algo (que no le gustara) diría que nunca ha recibido nada bueno de ti."
3
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amra bint Abdurrahmán, de Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que una mujer judía vino a pedirle limosna a ella y le dijo: "Que Allah te dé refugio contra el castigo de la tumba." De modo que Aisha le preguntó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "¿Se castiga a la gente en la tumba?" y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se refugió en Allah contra eso. Más tarde, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, salió una mañana de viaje y se produjo un eclipse de sol, y regresó en la última parte de la mañana y pasó por sus habitaciones. Después se puso en pie en oración y la gente se puso en pie detrás de él. Estuvo en pie durante largo tiempo y después hizo ruku durante un largo tiempo. Después se levantó y permaneció de pie durante un largo tiempo, aunque menos que la primera vez, y después hizo ruku durante un largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después se levantó y bajó a la posición de sayda. Después volvió a ponerse de pie durante un largo tiempo, aunque menos que la vez anterior, después hizo ruku durante un largo tiempo, aunque menos que la vez anterior. Después se levantó y permaneció de pie durante largo tiempo aunque menos que la vez anterior y después hizo ruku durante largo tiempo, aunque menos que la vez anterior. Después se levantó y bajó a la posición de sayda. Cuando terminó dijo lo que Allah quiso que dijera, y después les dijo que pidieran para sí mismos protección contra el castigo de la tumba."
12.2 Acerca de la Oración del Eclipse.
4
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de Fátima bint al-Mundhir, que Asma bint Abu Bakr as-Siddiq dijo: "Yo fui a ver a Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, durante un eclipse de sol, y todo el mundo estaba de pie rezando, y ella también. Yo dije: "¿Qué está haciendo todo el mundo?" Ella señaló hacia el cielo con la mano y dijo: "Gloria a Allah." Yo dije: "¿Un signo?" Ella me dijo que sí con un movimiento de la cabeza."
Asma continuó: "Me puse en pie hasta que casi me desmayo, y entonces empecé a echarme agua por la cabeza. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, alabó a Allah y habló bien de Él, y después dijo: "No hay nada que no hubiera visto con anterioridad, que no lo haya visto hoy cuando estaba de pie, incluso el Jardín y el Fuego. Me ha sido revelado que se os probará en vuestras tumbas, con una prueba igual, o casi igual, que la prueba del Dayyal (no sé cual de ellas dijo Asma). A cada uno de vosotros vendrá alguien y le preguntará: "¿Qué sabes acerca de este hombre?" Un mumin, o uno que tiene certeza (muqin), (no sé cual de estos dos dijo Asma), dirá: "Es Muhammad, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, que vino a nosotros con pruebas claras y con guía, y nosotros respondimos, y creímos y seguimos." Entonces se le dirá: "Duerme bien. Ahora sabemos que eres un mumin." Sin embargo, un hipócrita, o alguien que tiene dudas (no sé cual de estos dijo Asma), dirá: "No sé, oí a todo el mundo decir algo y yo lo dije."
1
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Hubo un eclipse de sol en el tiempo del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dirigió a la gente en la oración. Permaneció en pie y lo hizo durante un tiempo muy prolongado. Después se puso en la posición de ruku, e hizo el ruku largo. Después se volvió a poner de pie y lo hizo durante un tiempo prolongado, si bien no tanto como la primera vez. Después hizo ruku, y lo hizo largo, si bien no tanto como la primera vez. Después se levantó y bajó a la posición de sayda. Después hizo lo mismo en el segundo rak'a y, cuando hubo terminado, el sol ya había aparecido. Después dio un Jutba a la gente en el cual alabó a Allah, y a continuación dijo: "El sol y la luna son dos de los signos de Allah. No se eclipsan por la muerte de nadie ni por la vida de nadie. Cuando veáis un eclipse invocad a Allah y decid: ‘Allah es el más grande’ y dad sádaqa.". Después dijo: "¡Oh comunidad de Muhammad! Por Allah, no hay nadie más celoso que Allah de un esclavo o una esclava suyos que cometen adulterio. ¡Oh comunidad de Muhammad! Por Allah, si supierais lo que yo sé, reiríais poco y lloraríais mucho."
2
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que Abdallah Ibn Abbás dijo: "Hubo un eclipse de sol y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó, y la gente rezó con él. Permaneció en pie durante un tiempo muy largo, casi tan largo como (el que se necesita para recitar) Surat al-Baqara (Azora 2), y después hizo ruku durante un tiempo muy largo. Después se levantó y permaneció en pie durante un tiempo muy largo, aunque menos que la primera vez. Después hizo ruku durante un tiempo largo, aunque menos que la primera vez. Después hizo sayda. Después permaneció en pie durante un tiempo largo, aunque menos que la primera vez. Después hizo ruku durante largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después se levantó y permaneció en pie durante largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después hizo ruku durante largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después hizo sayda, y cuando hubo terminado el sol ya había aparecido. Entonces dijo: "El sol y la luna son dos de los signos de Allah. No se eclipsan por la muerte de nadie ni por la vida de nadie."
Cuando veáis un eclipse, recordad a Allah: "Dijeron: "Mensajero de Allah, te vimos adelantarte para coger algo, cuando estabas aquí de pie y después te vimos retroceder." Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Vi el Jardín y me adelanté para coger de él un racimo de uvas, y si lo hubiera cogido habríais podido comer de él, durante tanto tiempo como durara este mundo. Después vi el Fuego, y nunca he visto nada tan espantoso como lo que hoy vi, y vi que la mayoría de sus habitantes eran mujeres." Dijeron: "¿Por qué, Mensajero de Allah?" Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Por su ingratitud (kufr)." Alguien dijo: "¿Son desagradecidas con Allah?" Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Son desagradecidas con sus maridos y son desagradecidas con el buen comportamiento (tenido con ellas). Aún cuando te portaras bien con una de ellas durante toda una vida, y después ella te viera hacer algo (que no le gustara) diría que nunca ha recibido nada bueno de ti."
3
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amra bint Abdurrahmán, de Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que una mujer judía vino a pedirle limosna a ella y le dijo: "Que Allah te dé refugio contra el castigo de la tumba." De modo que Aisha le preguntó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "¿Se castiga a la gente en la tumba?" y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se refugió en Allah contra eso. Más tarde, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, salió una mañana de viaje y se produjo un eclipse de sol, y regresó en la última parte de la mañana y pasó por sus habitaciones. Después se puso en pie en oración y la gente se puso en pie detrás de él. Estuvo en pie durante largo tiempo y después hizo ruku durante un largo tiempo. Después se levantó y permaneció de pie durante un largo tiempo, aunque menos que la primera vez, y después hizo ruku durante un largo tiempo, aunque menos que la primera vez. Después se levantó y bajó a la posición de sayda. Después volvió a ponerse de pie durante un largo tiempo, aunque menos que la vez anterior, después hizo ruku durante un largo tiempo, aunque menos que la vez anterior. Después se levantó y permaneció de pie durante largo tiempo aunque menos que la vez anterior y después hizo ruku durante largo tiempo, aunque menos que la vez anterior. Después se levantó y bajó a la posición de sayda. Cuando terminó dijo lo que Allah quiso que dijera, y después les dijo que pidieran para sí mismos protección contra el castigo de la tumba."
12.2 Acerca de la Oración del Eclipse.
4
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de Fátima bint al-Mundhir, que Asma bint Abu Bakr as-Siddiq dijo: "Yo fui a ver a Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, durante un eclipse de sol, y todo el mundo estaba de pie rezando, y ella también. Yo dije: "¿Qué está haciendo todo el mundo?" Ella señaló hacia el cielo con la mano y dijo: "Gloria a Allah." Yo dije: "¿Un signo?" Ella me dijo que sí con un movimiento de la cabeza."
Asma continuó: "Me puse en pie hasta que casi me desmayo, y entonces empecé a echarme agua por la cabeza. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, alabó a Allah y habló bien de Él, y después dijo: "No hay nada que no hubiera visto con anterioridad, que no lo haya visto hoy cuando estaba de pie, incluso el Jardín y el Fuego. Me ha sido revelado que se os probará en vuestras tumbas, con una prueba igual, o casi igual, que la prueba del Dayyal (no sé cual de ellas dijo Asma). A cada uno de vosotros vendrá alguien y le preguntará: "¿Qué sabes acerca de este hombre?" Un mumin, o uno que tiene certeza (muqin), (no sé cual de estos dos dijo Asma), dirá: "Es Muhammad, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, que vino a nosotros con pruebas claras y con guía, y nosotros respondimos, y creímos y seguimos." Entonces se le dirá: "Duerme bien. Ahora sabemos que eres un mumin." Sin embargo, un hipócrita, o alguien que tiene dudas (no sé cual de estos dijo Asma), dirá: "No sé, oí a todo el mundo decir algo y yo lo dije."
Libro 11: LIBRO DE LA ORACION DE TEMOR
11.1 La Oración de Temor.
1
Yahya me relató de Malik, de Yazid Ibn Ruman, de Salih Ibn Jawwat, de alguien que había rezado (la oración de temor) con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, en el día de Dhat ar-Riqa, que un grupo había formado una línea con él y otro grupo había formado una línea frente al enemigo. Entonces él rezó un rak'a con el grupo con el que estaba, y después permaneció de pie, mientras ellos terminaban solos. A continuación estos se retiraron y formaron una línea frente al enemigo, y el otro grupo vino y él rezó el rak'a restante de su oración con ellos, quedándose sentado al final, mientras ellos terminaban solos. Después dijo el Taslim con ellos.
2
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de al-Qasim Ibn Muhammad, de Salih Ibn Jawwat, que Sahl Ibn Abi Hazma le relató que la forma de la oración de temor era que el Imam se ponía en pie con un grupo de sus compañeros, mientras que otro grupo lo hacía frente al enemigo. El Imam rezaba un rak'a con ellos, incluyendo la sayda, y después se levantaba. Permanecía en pie mientras ellos completaban el rak'a restante solos. Después decían el Taslim, se retiraban y se situaban frente al enemigo mientras el Imam permanecía de pie. Después los otros, que no habían rezado, se adelantaban y decían el Takbir detrás del Imam y él rezaba un rak'a con ellos, incluyendo la sayda. Después decía el Taslim, y ellos se levantaban y rezaban solos el rak'a restante. Después ellos decían el Taslim.
3
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar, cuando le preguntaron acerca de la oración de temor, dijo: "El Imam y un grupo de gente se adelantan y el Imam reza un rak'a con ellos, mientras que otro grupo, que todavía no ha rezado, se sitúan entre él y el enemigo. Cuando los que están con él han rezado un rak'a se retiran a donde están los que no han rezado, y no dicen el Taslim. Entonces los que no han rezado se adelantan y rezan un rak'a con él. Después de esto, el Imam se retira, puesto que ya ha rezado dos rak'as. Todos los demás, en los dos grupos, se ponen en pie y rezan un rak'a por si solos, después de que el Imam se ha retirado. De este modo cada uno de los dos grupos habrá rezado dos rak'as. Si el temor es mayor que eso entonces los hombres rezan de pie o montados, dando la cara a Qibla o a otra dirección."
Malik dijo que Nafi dijo: "Yo no creo que Abdallah Ibn Umar lo relatara de otro que no fuera el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz."
4
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que Sa’id Ibn al-Musayyab dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, no rezó Dhuhr ni Asr en el día de Foso hasta después que el sol se puso."
Malik dijo: "El hadiz de al-Qasim Ibn Muhammad, de Salih Ibn Jawwat, es el que yo prefiero de entre lo que he oído acerca de la oración de temor."
1
Yahya me relató de Malik, de Yazid Ibn Ruman, de Salih Ibn Jawwat, de alguien que había rezado (la oración de temor) con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, en el día de Dhat ar-Riqa, que un grupo había formado una línea con él y otro grupo había formado una línea frente al enemigo. Entonces él rezó un rak'a con el grupo con el que estaba, y después permaneció de pie, mientras ellos terminaban solos. A continuación estos se retiraron y formaron una línea frente al enemigo, y el otro grupo vino y él rezó el rak'a restante de su oración con ellos, quedándose sentado al final, mientras ellos terminaban solos. Después dijo el Taslim con ellos.
2
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de al-Qasim Ibn Muhammad, de Salih Ibn Jawwat, que Sahl Ibn Abi Hazma le relató que la forma de la oración de temor era que el Imam se ponía en pie con un grupo de sus compañeros, mientras que otro grupo lo hacía frente al enemigo. El Imam rezaba un rak'a con ellos, incluyendo la sayda, y después se levantaba. Permanecía en pie mientras ellos completaban el rak'a restante solos. Después decían el Taslim, se retiraban y se situaban frente al enemigo mientras el Imam permanecía de pie. Después los otros, que no habían rezado, se adelantaban y decían el Takbir detrás del Imam y él rezaba un rak'a con ellos, incluyendo la sayda. Después decía el Taslim, y ellos se levantaban y rezaban solos el rak'a restante. Después ellos decían el Taslim.
3
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar, cuando le preguntaron acerca de la oración de temor, dijo: "El Imam y un grupo de gente se adelantan y el Imam reza un rak'a con ellos, mientras que otro grupo, que todavía no ha rezado, se sitúan entre él y el enemigo. Cuando los que están con él han rezado un rak'a se retiran a donde están los que no han rezado, y no dicen el Taslim. Entonces los que no han rezado se adelantan y rezan un rak'a con él. Después de esto, el Imam se retira, puesto que ya ha rezado dos rak'as. Todos los demás, en los dos grupos, se ponen en pie y rezan un rak'a por si solos, después de que el Imam se ha retirado. De este modo cada uno de los dos grupos habrá rezado dos rak'as. Si el temor es mayor que eso entonces los hombres rezan de pie o montados, dando la cara a Qibla o a otra dirección."
Malik dijo que Nafi dijo: "Yo no creo que Abdallah Ibn Umar lo relatara de otro que no fuera el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz."
4
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que Sa’id Ibn al-Musayyab dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, no rezó Dhuhr ni Asr en el día de Foso hasta después que el sol se puso."
Malik dijo: "El hadiz de al-Qasim Ibn Muhammad, de Salih Ibn Jawwat, es el que yo prefiero de entre lo que he oído acerca de la oración de temor."
Libro 10: LIBRO DE LOS DOS IDS
10.1 El Gusl de los Dos Ids, la Llamada a la Oración y el Iqama en ellos.
1
Yahya me relató de Malik que él había oído a más de uno de sus hombres de conocimiento decir: "No ha habido llamada a la Oración ni Iqama para el Id al-Fitr ni para el Id al-Adha desde el tiempo del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz."
Malik dijo: "Esta es la sunna, acerca de la cual no hay desacuerdo entre nosotros."
2
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía hacer gusl el día del Fitr, antes de ir al lugar de la oración.
10.2 El Mandato de Rezar Antes del Jutba en los Dos Ids.
3
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía rezar, en el día del Fitr y en el día del Adha, antes del Jutba.
4
Yahya me relató de Malik que él había oído que Abu Bakr y Umar solían hacer lo mismo.
5
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Abu Ubaid, mawla de Ibn Azhaz, dijo: "Yo estaba presente en un Id con Umar Ibn al-Jattab. El rezó, y después que hubo terminado la oración dio el Jutba a la gente y dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió ayunar en estos dos días, el día en que rompes el ayuno (después de Ramadán), y el día en que comes de tu sacrificio (después del Hach)."
Abu Ubaid continuó: "Después estuve presente en un Id con Uzmán Ibn Affan. Él vino, rezó, y, después que hubo terminado, dio un Jutba y dijo: "Dos Ids se han reunido para vosotros en este día vuestro. Si alguno de la gente de Aliyya (las montañas alejadas de Medina) quiere esperar al Yumu’a, puede hacerlo, y si alguno de ellos quiere regresar les doy permiso."
Abu Ubaid continuó: "Después estuve presente en un Id con Ali Ibn Abu Talib (en el tiempo en el que Uzmán estaba detenido). Ali vino y rezó, y después de rezar dio el Jutba."
10.3 El Mandato de Comer Antes de Salir en la Mañana del Id.
6
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que él solía comer, en el día del Id al-Fitr, antes de salir.
7
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Sa’id Ibn al-Musayyab le dijo que solía decírsele a la gente que comieran en el día del Fitr antes de salir.
Malik dijo que él no consideraba que la gente tuviera que hacer esto para el Adha.
10.4 El Takbir y la Recitación en la Oración de los Dos Ids.
8
Yahya me relató de Malik, de Damra Ibn Sa’id al-Mazini, de Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn Mas’ud, que Umar Ibn al-Jattab le preguntó a Abu Waqid al-Layzi qué solía recitar el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, en las oraciones del Adha y del Fitr. Él dijo: "Solía recitar Qaf (Azora 50) y as-Inshiqaq (Azora 84)."
9
Yahya me relató de Malik que Nafi, mawla de Abdallah Ibn Umar, dijo: "Yo estuve presente en el Adha y el Fitr con Abu Huraira, y él dijo: "Allah es el más grande" siete veces en el primer rak'a, antes de la recitación, y cinco veces en el segundo, antes de la recitación."
10.5 Abstención de Rezar Antes y Después de las Dos Oraciones del Id.
10
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar no rezaba ni antes ni después de la oración del día del Fitr.
11
Yahya me relató de Malik, que él había oído que Sa’id Ibn al-Musayyab solía ir al lugar de la oración después de rezar Subh, y antes de la salida del sol.
10.6 Permiso para Rezar Antes y Después de las Dos Oraciones del Id.
12
Yahya me relató de Malik, de Abdurrahmán Ibn al-Qasim, que su padre solía rezar cuatro rak'as antes de ir al lugar de la oración.
13
Yahya me relató de Hisham Ibn Urwa, que su padre solía rezar, en el día del Id al-Fitr, en la mezquita, antes de la oración.
10.7 La Llegada del Imam en el Día del Id, y Esperar al Jutba.
14
Yahya me relató que Malik dijo: "La sunna con respecto al tiempo de la oración de los Ids de Fitr y de Adha -y no hay desacuerdo entre nosotros acerca de esto- es que el Imam sale de su casa y, tan pronto como llega al lugar de la oración, la oración se hace obligatoria."
Yahya dijo que a Malik le preguntaron si un hombre que había rezado con el Imam podía marcharse antes del Jutba, y él dijo: "No debe marcharse hasta que el Imam se marche."
1
Yahya me relató de Malik que él había oído a más de uno de sus hombres de conocimiento decir: "No ha habido llamada a la Oración ni Iqama para el Id al-Fitr ni para el Id al-Adha desde el tiempo del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz."
Malik dijo: "Esta es la sunna, acerca de la cual no hay desacuerdo entre nosotros."
2
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía hacer gusl el día del Fitr, antes de ir al lugar de la oración.
10.2 El Mandato de Rezar Antes del Jutba en los Dos Ids.
3
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía rezar, en el día del Fitr y en el día del Adha, antes del Jutba.
4
Yahya me relató de Malik que él había oído que Abu Bakr y Umar solían hacer lo mismo.
5
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Abu Ubaid, mawla de Ibn Azhaz, dijo: "Yo estaba presente en un Id con Umar Ibn al-Jattab. El rezó, y después que hubo terminado la oración dio el Jutba a la gente y dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió ayunar en estos dos días, el día en que rompes el ayuno (después de Ramadán), y el día en que comes de tu sacrificio (después del Hach)."
Abu Ubaid continuó: "Después estuve presente en un Id con Uzmán Ibn Affan. Él vino, rezó, y, después que hubo terminado, dio un Jutba y dijo: "Dos Ids se han reunido para vosotros en este día vuestro. Si alguno de la gente de Aliyya (las montañas alejadas de Medina) quiere esperar al Yumu’a, puede hacerlo, y si alguno de ellos quiere regresar les doy permiso."
Abu Ubaid continuó: "Después estuve presente en un Id con Ali Ibn Abu Talib (en el tiempo en el que Uzmán estaba detenido). Ali vino y rezó, y después de rezar dio el Jutba."
10.3 El Mandato de Comer Antes de Salir en la Mañana del Id.
6
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que él solía comer, en el día del Id al-Fitr, antes de salir.
7
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Sa’id Ibn al-Musayyab le dijo que solía decírsele a la gente que comieran en el día del Fitr antes de salir.
Malik dijo que él no consideraba que la gente tuviera que hacer esto para el Adha.
10.4 El Takbir y la Recitación en la Oración de los Dos Ids.
8
Yahya me relató de Malik, de Damra Ibn Sa’id al-Mazini, de Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn Mas’ud, que Umar Ibn al-Jattab le preguntó a Abu Waqid al-Layzi qué solía recitar el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, en las oraciones del Adha y del Fitr. Él dijo: "Solía recitar Qaf (Azora 50) y as-Inshiqaq (Azora 84)."
9
Yahya me relató de Malik que Nafi, mawla de Abdallah Ibn Umar, dijo: "Yo estuve presente en el Adha y el Fitr con Abu Huraira, y él dijo: "Allah es el más grande" siete veces en el primer rak'a, antes de la recitación, y cinco veces en el segundo, antes de la recitación."
10.5 Abstención de Rezar Antes y Después de las Dos Oraciones del Id.
10
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar no rezaba ni antes ni después de la oración del día del Fitr.
11
Yahya me relató de Malik, que él había oído que Sa’id Ibn al-Musayyab solía ir al lugar de la oración después de rezar Subh, y antes de la salida del sol.
10.6 Permiso para Rezar Antes y Después de las Dos Oraciones del Id.
12
Yahya me relató de Malik, de Abdurrahmán Ibn al-Qasim, que su padre solía rezar cuatro rak'as antes de ir al lugar de la oración.
13
Yahya me relató de Hisham Ibn Urwa, que su padre solía rezar, en el día del Id al-Fitr, en la mezquita, antes de la oración.
10.7 La Llegada del Imam en el Día del Id, y Esperar al Jutba.
14
Yahya me relató que Malik dijo: "La sunna con respecto al tiempo de la oración de los Ids de Fitr y de Adha -y no hay desacuerdo entre nosotros acerca de esto- es que el Imam sale de su casa y, tan pronto como llega al lugar de la oración, la oración se hace obligatoria."
Yahya dijo que a Malik le preguntaron si un hombre que había rezado con el Imam podía marcharse antes del Jutba, y él dijo: "No debe marcharse hasta que el Imam se marche."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)