45.1 El Du'a por Medina y su Gente.
1
Yahya Ibn Yahya me contó, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha al-Ansari, de Anas Ibn Malik, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¡Oh Allah!, bendíceles en sus medidas, y bendíceles en sus sa y en sus mudd." Se refería a la gente de Medina.
2
Yahya me contó, de Malik, de Suhayl Ibn Abu Salih, de su padre, que Abu Huraira dijo: "Cuando la gente vio los primeros frutos de la estación, se los llevaron al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, los tomó y dijo: "¡Oh Allah! bendícenos en nuestros frutos. Bendícenos en nuestra ciudad. Bendícenos en nuestro sa y en nuestro mudd. ¡Oh Allah! Ibrahim es tu esclavo, Tu Jalil y Tu Profeta. Yo soy Tu esclavo y tu Profeta. El te pidió por Meca. Yo te pido para Medina lo mismo que él te pidió para Meca, y otro tanto. Después, llamó al niño más pequeño que encontró y le dio los frutos."
45.2 Residir en Medina y Abandonarla.
3
Yahya me contó de Malik, de Qatan Ibn Wahb Ibn Umar Ibn al-Ajda, que Yuhannas, el mawla de Az-Zubayr Ibn al-Awwam le informó de que estaba un día sentado con Abdallah Ibn Umar, durante la época de la dificultades (en tiempos de Hajaj Ibn Yusuf). Una mujer, mawla suya, llegó y le saludó. Le dijo: "Quiero marcharme, Abu Abdurrahmán. Para nosotros, estos son tiempos duros." Abdallah Ibn Umar le dijo a ella: "Siéntate, cabeza de poco conocimiento, que yo le oí decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Nadie tendrá paciencia con el hambre y la dificultad en ésta (Medina), sin que yo le sirva de testigo o interceda por él el Día de la Resurrección."
4
Yahya me contó de Malik, de Muhammad Ibn al-Munkadir, de Tabir Ibn Abdallah, que un beduino hizo un juramento de alianza en el Islam con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. El beduino cayó enfermo de fiebres en Medina. Se presentó donde estaba el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le dijo: "Mensajero de Allah, libérame de mi compromiso." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se negó. Volvió a él y le dijo: "Libérame de mi compromiso." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se negó. Entonces volvió de nuevo y dijo: "Libérame de mi compromiso." El se negó. Entonces volvió de nuevo y dijo: "Libérame de mi compromiso." El se negó. El beduino se marchó y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Medina es como el horno de un herrero. Quita las impurezas, y purifica lo bueno."
5
Malik me contó que Yahya Ibn Sa'id dijo: "Yo oí decir a Abu'l Hubab Sa'id Ibn Yasar que había oído decir a Abu Huraira que había oído decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Se me envió a una ciudad que devorará ciudades. Solían decir "Yazrib", pero es Medina. Aparta a la mala gente igual que el horno del herrero quita las impurezas del hierro"."
6
Malik me contó de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Nadie deja Medina, prefiriendo vivir en cualquier otra parte, sin que Allah dé (a Medina) alguien mejor que él en lugar suyo."
7
Malik me contó de Hisham Ibn Urwa, de su padre, de Abdallah Ibn az-Zubayr, que dijo Sufián Ibn Abu Zuhayr: "Yo oí decir al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: "Se conquistará Yemen, y la gente se irá allá, atraída, llevando consigo las familias y todos los que les obedecen. Si lo hubieran sabido, para ellos habría sido mejor Medina. Ash-Sahm será conquistado, y la gente será atraída allá, llevando consigo las familias y todos los que les obedecen. Si lo hubieran sabido, habría sido mejor Medina para ellos. Iraq será conquistado, y la gente será atraída allá, llevando consigo las familias y todos los que les obedecen. Si lo hubieran sabido, habría sido mejor Medina para ellos"."
8
Yahya me contó de Malik, de Ibn Himas, de su tío paterno, de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Medina permanecerá en su mejor forma posible hasta que un perro o un lobo entre en ella, y orine en uno de los pilares de la mezquita o en el mimbar." Ellos preguntaron: "¡Mensajero de Allah! ¿Quién obtendrá (entonces) el fruto (en aquél tiempo)?" Él replicó: "Los animales que busquen comida, las aves y las bestias salvajes."
9
Malik me contó que había oído que cuando Umar Ibn Abd al-Aziz dejó Medina, se volvió hacia ella y lloró. Después dijo: "¡Oh Muhazim! ¿No te da miedo que podamos estar entre esos que Medina desecha?"
45.3 La Conversión de Medina en un Haram.
10
Yahya me contó de Malik, de Amr, el mawla de Al-Muttalib, de Anas Ibn Malik, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, vio Uhud y dijo: "Esta es una montaña que nos ama y a la que amamos. ¡Oh, Allah! Ibrahim hizo de Meca un Haram, y yo haré de lo que está entre las dos zonas de piedras negras (en Medina) otro Haram."
11
Malik me contó de Ibn Shihab, de Sa'id Ibn al-Musayyab, que Abu Huraira dijo: "Si hubiera visto una gacela en Medina, la habría dejado pastar, sin asustarla. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que está entre los dos zonas de rocas negras es un Haram."
12
Malik me contó de Yunus Ibn Yusuf, de Ata Ibn Yasar, que Abu Ayyub al-Ansari se encontró con unos muchachos que habían acorralado a un zorro en un rincón, y les ahuyentó.
Malik dijo: "Solo sé que dijo: "¿Esto se hace en el Haram del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz?"
13
Yahya me contó de Malik, de un hombre que dijo: "Zayd Ibn Thabit se encontró conmigo estando un día en al-Aswaf (a las afueras de Medina). Yo había capturado un halcón. Él lo tomó de mis manos y le devolvió la libertad."
45.4 La Epidemia de Medina.
14
Yahya me contó de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que A'isha, umm al-muminin, dijo: "Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, llegó a Medina, Abu Bakr y Bilal cayeron enfermos de fiebres. Yo les visité y dije: "Padre, ¿cómo estás? Bilal, ¿cómo estás?" Y continuó: "Cuando Abu Bakr empeoró, decía: ‘Hombre tras hombre son fulminados de entre su gente, la muerte les es más cercana que la correa de su sandalia’."
Cuando Bilal sanó de la fiebre, elevó su voz para decir: "Ojalá supiera si pasaré una noche en el valle de Meca rodeado de la hierba idhjir y la hierba jalil. ¿Iré algún día a las aguas de Majinna? ¿Veré aparecer ante mí las montañas de Shama y de Tafil?"
A'isha continuó: "Yo fui al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y se lo conté. Él dijo: "¡Oh, Allah! Haz que amemos Medina tanto como amamos Meca, o incluso más. Hazla saludable y bendícenos en nuestro sa y en nuestro mudd. Aparta de ella las fiebres y ponla en al-Juhfa"."
15
Malik dijo que Yahya Ibn Sa'id le había contado que dijo A'isha que Amir Ibn Fuhayra había dicho cuando la epidemia: "He visto la muerte antes de probarla, el destino del cobarde proviene de más arriba de él."
16
Yahya me contó de Malik, de Hu'aym Ibn Abdallah al-Mujmir que Abu Huraira dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "A las puertas de Medina hay ángeles, y ni una plaga ni el Dajjal entrarán en ella."
45.5 La Expulsión de los Judíos de Medina.
17
Yahya me contó de Malik, de Asma'il Ibn Abu Hakim, que oyó decir a Umar Ibn Abd al-Aziz: "Una de las últimas cosas que dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, fue: ‘Que Allah combata a los judíos y a los cristianos. Han tomado como lugares de postración las tumbas de sus Profetas. No deberán coexistir dos din en tierras de los árabes’."
18
Yahya me contó de Malik, de Ibn Shihab, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No deberán coexistir dos din en la Península Arábiga."
Malik dijo que Ibn Shihab había dicho: "Umar Ibn al-Jattab buscó información acerca de ello, hasta que estuvo absolutamente convencido de que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, había dicho: ‘No deberán coexistir dos din en la Península Arábiga’, y subsiguientemente expulsó a los judíos de Jaybar."
19
Malik dijo: "Umar Ibn al-Jattab expulsó a los judíos de Najran (una población judía a treinta millas de Medina). Cuando los judíos de Jaybar se marcharon, no llevaron consigo fruto o tierra alguna. Los judíos de Fadak se llevaron la mitad de los frutos y la mitad de la tierra, porque el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, había hecho un trato con ellos al respecto. Así que Umar les entregó en oro, plata, camellos, cuerdas y alforjas el valor de la mitad de los frutos y la mitad de las tierras, les entregó el valor de esto y les expulsó."
45.6 Referente a Medina.
20
Yahya me contó de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, llegó a donde se divisaba Uhud y dijo: "Esta es una montaña que nos ama y que amamos."
21
Yahya me contó de Malik, de Yahya Ibn Sa'id, de Abdurrahmán Ibn al-Qasim, que Aslam, el mawla de Umar Ibn al-Jattab le informó de que había visitado a Abdallah Ibn Ayyash al-Makhzumi. Vio que tenía allí algo de nabidh y en ese momento iba camino de Meca. Aslam le dijo: "A Umar Ibn al-Jattab le gusta mucho esta bebida." Abdallah Ibn Ayyash cargó pues con una gran recipiente para beber, se lo llevó a Umar Ibn al-Jattab y lo colocó ante él. Umar se lo acercó y levantó la cabeza. Umar dijo: "Es buena esta bebida," y bebió un poco y se lo pasó al hombre que había a su derecha. Cuando Abdallah se volvió para marcharse, Umar Ibn al-Jattab le llamó y le preguntó: "¿Eres tú quien dice que Meca es mejor que Medina?" Abdallah dijo: "Yo dije que era el Haram de Allah, y Su lugar seguro (de custodia?) y que Su Casa estaba allí." Umar dijo: "Yo no estoy hablando de la Casa de Allah o de Su Haram." Entonces Umar repitió: "¿Eres tú quien dice que Meca es mejor que Medina?" Este replicó: "Yo dije que era el Haram de Allah y Su lugar de seguridad (?), y que Su Casa estaba allí." Umar dijo: "No estoy hablando de la Casa de Allah y de Su Haram." Entonces Abdallah se marchó.
45.7 Sobre la Plaga.
22
Yahya me contó de Malik, de Ibn Shihab, de Abd al-Hamid Ibn Abdurrahmán Ibn Zayd Ibn al-Jattab, de Abdallah Ibn Abdallah Ibn al-Hariz Ibn Nawfal, de Abdallah Ibn Abbás, que Umar Ibn al-Jattab partió hacia ash-Sham y cuando estaba en Sargh, cerca de Tabuk, los comandantes del ejército, Abu Ubayda Ibn al-Jarrah y sus compañeros se encontraron con él y le dijeron que había estallado la plaga en ash-Sham. Ibn Abbás dijo: "Umar Ibn al-Jattab dijo: ‘Haz que vengan los primeros muhajirun.’ Les reunió a todos y les pidió consejo, habiéndoles informado de que había aparecido la plaga en ash-Sham. Ellos no se pusieron de acuerdo. Algunos decían: ‘Tú has salido por algo, y no nos parece que debas dejarlo.’ Otros decían: ‘Tienes contigo a los compañeros del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y no nos parece que debas conducirlos hacia esa plaga.’ Umar dijo: ’Dejadme’. Después dijo: ‘Haz comparecer ante mí a los Ansares’. Fueron citados, y les pidió consejo. Estos actuaron de la misma forma que los muhajirun y no se pusieron de acuerdo, igual que los anteriores. Él dijo: ‘Dejadme’. Entonces dijo: ‘Haz comparecer ante mí a cualquiera de los hombres de más edad de los Quraysh que fuera de los muhajirun de la conquista’. Se los presentó, y ninguno de ellos disintió de la opinión de los demás. Dijeron: ‘Creemos que debes retirar a la gente y no enviarles hacia la plaga’. "Umar se dirigió a la gente: ‘Me marcho por la mañana en camello’, así que partieron. Abu Ubayda dijo: ‘¿Es esto una huida del decreto de Allah?’. Umar dijo: ‘Mejor que hubiera dicho esto otro que no fueras tú, Abu Ubayda. Sí. Huimos del decreto de Allah hacia el decreto de Allah. ¿Qué pensarías si estos camellos hubieran descendido a un valle que tuviera dos laderas, una de ellas fértil, y la otra estéril? Si les apacentaras en la parte fértil, ¿no les apacentarías por decreto de Allah? Y si los apacentaras en la parte estéril, ¿no les apacentarías por decreto de Allah?’
"Abdurrahmán Ibn Awf llegó, pues había estado fuera haciendo algo, y dijo: ‘Yo tengo algún conocimiento de este asunto. Oí al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: ‘si oyes acerca de esto (una plaga) en una tierra, no vayas hacia ella. Si aparece en una tierra en la que estás, no te marches huyendo de allí.’ Umar dio alabanzas a Allah y después se puso en camino."
23
Yahya me contó de Malik, de Muhammad Ibn al-Munkadir y de Salim Ibn Abu'n Nadr, el mawla de Umar Ibn Ubaydullah, que Amir Ibn Abu Waqqas oyó a su padre preguntar a Usama Ibn Zayd: "¿Has oído decir algo al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, acerca de las plagas?" Usama dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "La plaga es un castigo que se mandó a parte de los Banu Isra'il o a los que había antes que ellos. Cuando oigas hablar de ella en una tierra, no entres allí. Si aparece en una tierra y ya estás en ella, no te marches huyendo de ella."
Malik dijo que Abu'n Nadr dijo: "Es decir, no te marches sin más intención que la de huir."
24
Yahya me contó de Malik, de Ibn Shihab, de Abdallah Ibn Amir Ibn Rabi'a que Umar Ibn al-Jattab partió hacia ash-Shams. Cuando llegó a Sargh, cerca de Tabuk, oyó que había aparecido la plaga en ash-Sham. Abdurrahmán Ibn Awf le contó que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Si oyes que en una tierra hay una plaga, no vayas hacia allá. Si se presenta en una tierra en la que te hallas, no salgas huyendo de ella." Umar Ibn al-Jattab retornó de Sargh.
25
Yahya me contó de Malik, de Ibn Shihab, de Salim Ibn Abdallah que Umar Ibn al-Jattab hizo a la gente volver de Sargh, según el hadith de Abdurrahmán Ibn Awf.
26
Yahya me contó que Malik dijo: "Yo oí decir a Umar Ibn al-Jattab: "Prefiero una noche en Rukba (un valle cercano a Ta'if) a diez noches en ash-Sham."
Malik dijo: "Se refería a alargar y proteger sus vidas, a causa de la gravedad de la plaga de ash-Sham."

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada