50.1 Wudu Contra el Mal de Ojo.
1
Yahya me contó de Malik, que Muhammad Ibn Abu Umama Ibn Sahl Ibn Hunayf oyó decir a su padre: "Mi padre, Sahl Ibn Hunayf hizo un ghusl en al-Kharrar. Se quitó la jubbah que llevaba puesta mientras le estaba mirando Amir Ibn Rabi'a, y Sahl era un hombre que tenía una hermosa piel blanca. Amir le dijo: "Nunca he visto nada igual a lo que he visto hoy, ni siquiera la piel de una virgen." Sahl se puso enfermo al momento, y su condición empeoró. Alguien fue a donde estaba el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le dijo que Sahl estaba enfermo y no podría ir con él. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, fue hasta él, y Sahl le contó lo que le había pasado con Amir. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "¿Por qué uno de vosotros mata a su hermano? ¿Por que no decís: "Que Allah te Bendiga" (tabaraka'llah)? El mal de ojo es cierto. Haz wudu por ello." Amir hizo wudu por ello y Sahl fue con el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y no le pasaba ya nada."
2
Malik me contó de Ibn Shihab, que Abu Umama Ibn Sahl Ibn Hunayf dijo: "Amir Ibn Rabi'a vio a Sahl Ibn Hunayf haciendo un ghusl y dijo: ‘No he visto nada como lo que he visto hoy, ni siquiera la piel de una doncella que nunca ha estado de puertas para fuera.’ Sahl cayó al suelo. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estaba próximo, y le dijeron: "Mensajero de Allah, ¿puedes hacer algo por Sahl Ibn Hunayf? Por Allah, no puede levantar la cabeza." Dijo: "¿Sospecháis de alguien por ello?" Ellos dijeron: "Sospechamos de Amir Ibn Rabi'a."
Y prosiguió: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, llamó a Amir, furioso con él, y dijo: "¿Por qué uno de vosotros mata a su hermano? ¿Por qué no dijiste "Qué Allah te bendiga" ? Haz ghusl por ello." Amir se lavó la cara, las manos, los codos, las rodillas, la punta de los pies y dentro de su ropa inferior con una vasija. A continuación la virtió sobre él, y Sahl salió con la demás gente, y no le pasaba ya nada malo."
50.2 Guardarse del Mal de Ojo.
3
Yahya me contó de Malik, que dijo Humayd Ibn Qays: "Se presentó un hombre ante el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, con los dos hijos de Ja'far Ibn Abu Talib. Le dijo a su niñera: "¿Por qué les veo tan delgados?" La niñera dijo: "Mensajero de Allah, el mal de ojo les afecta rápidamente. Nada nos impide pedir a alguien que les haga unos talismanes (con aleyas del Qur'an) excepto el no saber si tú estás de acuerdo en ello." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Hacedles talismanes. Si algo hubiera podido preceder al decreto, el mal de ojo lo habría precedido"."
4
Yahya me contó de Malik, de Yahya Ibn Sa'id, de Sulayman Ibn Yasar, que Urwa Ibn az-Zubayr le dijo que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, entró en la casa de Umm Salama, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz. Había en la casa un ni o llorando, y le dijeron que era por el mal de ojo. Urwa dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘¿Por qué no buscáis a alguien que haga un talismán que le proteja del mal de ojo?’."
50.3 La Recompensa del Enfermo.
5
Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando el esclavo está enfermo, Allah ta-ala le envía dos ángeles." Y dijo: "Estos se fijan en lo que les dice a sus visitantes. Si alaba a Allah y Le elogia (alaba), cuando van a verle, ellos lo transmiten a Allah, el Poderoso, el Majestuoso, y Él sabe mejor, y dice: "Si hago morir a Mi esclavo, le haré entrar en el Jardín. Si le curo, reemplazaré su carne con una carne mejor y su sangre con otra mejor, y borraré sus malas acciones."
6
Yahya me contó de Malik, de Yazid Ibn Khusayfa, que Urwa Ibn az-Zubayr dijo que había oído decir a A'isha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: ‘Cuando a un mumin le aflige algo, aunque sólo sea una espina, esto quita (o borra) las acciones erróneas’." Yazid no sabía cuál de estos dos (términos) dijo Urwa.
7
Yahya me contó de Malik, que Muhammad Ibn Abdallah Ibn Abu Sa'sa'a dijo que había oído decir a Abu'l Hubab Sa'id Ibn Yasar que a su vez había oído decir a Abu Huraira: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Allah aflige a aquél de quien desea el bien."
8
Yahya me contó de Malik, de Yahya Ibn Sa'id que le sobrevino la muerte a un hombre en tiempos del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. Un hombre dijo: "Tuvo suerte", porque murió sin ser probado con la enfermedad. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Ay de tí, qué es lo que te hará darte cuenta de que si Allah le hubiera puesto a prueba con la enfermedad, habría borrado sus acciones erróneas."
50.4 El Buscar Refugio y los Talismanes para la Enfermedad.
9
Yahya me contó de Malik, de Yazid Ibn Khusayfa que le contó Amr Ibn Abdallah Ibn Ka'b as-Salami que le dijo Nafi Ibn Jubayr que Uzmán Ibn Abu al-As se presentó ante el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. Uzmán dijo que tenía un dolor tan fuerte que creía morir. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dijo: "Frótate con la mano derecha siete veces y di: "Me refugio en el poder de Allah y en Su fuerza del mal que siento."
Uzmán prosiguió: "Lo dije, y Allah quitó lo que yo tenía. Aún sigo ordenando a mi familia y a otros que lo digan."
10
Yahya me contó de Malik, de Ibn Shihab, de Urwa Ibn az-Zubayr de A'isha, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, cuando tenía una enfermedad, recitaba los tres últimos Suras del Qur'an sobre sí mismo y soplaba. Ella dijo: "Cuando el dolor era grande, yo lo recitaba sobre él y le enjugaba con su mano derecha, confiando en su bendición."
11
Yahya me contó de Malik, de Yahya Ibn Sa'id, de Amra bint Abdurrahmán, que Abu Bakr as-Siddiq visitó a A'isha cuando estuvo enferma, y había una mujer judía escribiéndole un talismán. Abu Bakr dijo: "Escríbeselo del Libro de Allah."
50.5 El Tratar al Enfermo.
12
Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, que un hombre recibió una herida en tiempos del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. La sangre se coaguló en la herida, y el hombre llamó a dos hombres de la tribu de los Banu Ammar. Ellos la examinaron (la herida) y afirmaron que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dijo: "¿Cuál de vosotros es el mejor doctor?" Ellos le preguntaron: "¿Hay algo de bueno en la medicina, Mensajero de Allah?" Zayd afirmó que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "El que hace descender la enfermedad, hace descender el remedio."
13
Yahya me contó de Malik que dijo Yahya Ibn Sa'id: "Oí que Sa'd Ibn Zurara se cauterizó él mismo porque tenía dolor en la garganta acompañado de sangre, y murió."
14
Yahya me contó de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar se cauterizó por una parálisis y le habían hecho un talismán para una picadura de escorpión.
50.6 El Lavar con Agua para la Fiebre.
15
Yahya me contó de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de Fátima bint al-Mundhir, que siempre que llevaban a Asma bint Abu Bakr una mujer con fiebres, ella hacía un du'a por ella y tomaba agua y la vertía por su cuello. Decía "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, nos ordenó enfriar (la fiebre) con agua."
16
Yahya me contó de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "La fiebre proviene de la vehemencia del calor de Jahannam, por tanto enfriadla con agua."
Malik me contó de Nafi, de Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "La fiebre proviene de la vehemencia del calor de Jahannam, por lo tanto quitadla con agua."
50.7 Visitar al Enfermo y los Malos Presagios.
17
Yahya me contó de Malik, que había oído a Jabir Ibn Abdallah que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando un hombre visita a un enfermo, se sumerge en la misericordia hasta tal punto que cuando se sienta con él, ésta se posa en él," o algo similar.
18
Yahya me contó de Malik, que había oído de Bukayr Ibn Abdallah Ibn al-AsHajj, de Ibn Atiya que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "No hay contagio, ni hama ni serpiente en un estómago hambriento. Sin embargo, el dueño de un ganado enfermo no debe detenerse en el mismo lugar que el dueño de un ganado sano, pero el dueño de un ganado sano puede detenerse en cualquier lado que desee."
Ellos dijeron: "Mensajero de Allah, ¿por qué es esto?" El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Es perjudicial."

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