60.1 Súplica de los Perjudicados Injustamente.
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Yahya me contó de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de su padre, que Umar Ibn al-Jattab puso a cargo del hima* a un mawla suyo llamado Hunayy. Y le dijo: "¡Hunayy! No perjudiques a la gente. Teme la súplica de los perjudicados, porque la súplica de los perjudicados es respondida. Deja entrar al que tenga un pequeño rebaño de camellos, y al que tenga un pequeño rebaño de ovejas, pero cuidado con el ganado de Ibn Awf y el ganado de Ibn Affan. Si queda destruido su ganado, volverán a las palmeras y a la agricultura. Si el ganado del que tiene un pequeño rebaño de camellos o del que tiene un pequeño rebaño de ovejas, son destruidos, me traerá sus hijos llorando: "¡Amir al-muminin! ¡Amir al-muminin!" ¿Me desentenderé de ellos?
El agua y el pasto para mí son menos valiosos que el oro y la plata. Por Allah, creen que les he perjudicado. Esta es su tierra y su agua. Lucharon por ellas en la Yahiliyya y se han hecho musulmanes en ella en el Islam. ¡Por Aquél en cuya mano está mi alma! Si no fuera por las monturas que doy para que sean montadas en el camino de Allah, no habría convertido en hima ni un palmo de su tierra."
*Hima: Tierra de pastos dedicada al pasto del ganado del zakat y de otras procedencias.
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