"Los Jardines de los Justos" (Ryyad As Sálihin) es un libro que constituye en sí mismo un manual de referencia para el comportamiento a seguir en todos los órdenes de la vida, según el método de nuestro amado y maestro Muhammad, sobre él sean las bendiciones y la paz de Allah, y cuya práctica correcta conducirá, para aquel que lo practique, in sha Allah, al éxito en esta y en la otra vida.
El libro consiste en la traducción y explicación de una colección de hadices del Profeta, sobre él la paz, recopilados y agrupados por temas en sucesivos capítulos, de acuerdo con el criterio del Imám An-Nawawi, Allah lo tenga en su misericordia, incorporando la traducción de sus propias notas y explicaciones a los hadices. Y, para mayor aclaración de ciertos conceptos y términos, también he añadido por mi parte, notas al pie del hadiz con su asterisco correspondiente, como una aclaración inmediata para el lector.
He respetado un número considerable de términos árabes transcritos en fonética, por su mayor connotación y valor de significado en la lengua original, como también por su complicada traducción en la búsqueda de un vocablo equivalente en español. Todos ellos han sido explicados ampliamente en un glosario al final del libro. A la hora de elegir un criterio de transcripción fonética, de acuerdo con los editores, hemos optado por renunciar a las estrictas normas académicas, que en la mayoría de los casos son desconocidas por el lector medio y, aun a costa de perder fidelidad en la pronunciación en árabe, hemos elegido las fonemas en español que más se aproximan a sus equivalentes en árabe.
Aparte de la traducción del texto original en árabe, el libro aporta fragmentos de texto en transcripción fonética de aleyas del Corán, dhikr de Allah, duá... con objeto de facilitar su memorización para quien lo desee.
Este libro, por otra parte, ha pasado exhaustivos controles de corrección. Primero se llevó a cabo una revisión en el contenido de su significado, dirigida por shaij Saleh Al Husein, un experto maestro en este libro. Durante todo un mes, en sesiones de mañana y tarde junto a la Mezquita Sagrada de Meca, tuve el inestimable privilegio de repasarlo de principio a fin, en su compañía. Una vez hecha esta revisión, el libro pasó a manos de dos especialistas en lingüística española, shahida Sabora Uribe, que Allah la tenga en Su misericordia, y Sayida. Ambas realizaron un cuidadoso trabajo de revisión de estilo. Posteriormente, el libro pasó numerosos repasos por parte del editor Mansur Escudero.
Con el beneplácito de Allah, nada colmaría más mis deseos que esta obra sirviera para el mejor conocimiento del Din del Islam de todos los musulmanes hispano parlantes y, en general, de todas aquellas personas que se acercaran a su lectura con la noble intención de obtener un beneficio espiritual. En especial, quisiera dedicar este trabajo a mi esposa Rashida e hijos Rahma, Mubarak y Ahmed, que Allah los ilumine con su luz y su guía. También deseo expresar mi agradecimiento a todos los que me han ayudado y colaborado en su realización, que Allah les recompense con lo mejor de esta vida y la Próxima.
Esperando que el libro cumpla con el objetivo para el que ha sido hecho, pedimos de Allah que nos de a todos una apertura a través de él, y perdone nuestras faltas.
Biografía del Imam An-Nawawi
Él era el Imam, el versado en Allah, ensalzado sea, Muhiddín, un maestro (sheij) entre los legisladores islámicos (Fuqaha) y gran conocedor de los dichos y hechos transmitidos del Profeta Muhammad, sobre él sea la paz de Allah. Y era Abu Zacaría Yahia Ibn Hasan Ibn Husain Ibn Muhammad Ibn Yama Ibn Hazam An-Nawawi Asshafyy. Era un Imam de los últimos que llegaron, prueba fehaciente de Allah para sus contemporáneos y un predicador al camino de sus predecesores.
Nació en los diez primeros días del mes de Muhárram del año 631 de la Hiyra en Nawa (Siria), donde creció y vivió desde su más tierna infancia en la obediencia a Allah y en la memorización del Corán generoso.
Dijo de él su maestro Yasin Ibn Yusuf cuando aún era un niño: "Lo vi cuando tenía diez años en la aldea de Nawa y cuando jugaba con los demás niños, éstos le despreciaban en el juego, de manera que se alejaba de ellos llorando y entonces recitaba el Corán, lo cual me enterneció el corazón. Después su padre lo puso en una tienda, pero ni la venta ni la compra le distraían del estudio del Corán, me dirigí entonces a quien le enseñaba la recitación, le aconsejé y le dije: 'Este niño parece encaminado a ser el más sabio de la gente de su tiempo y el más austero y del que la gente se beneficiará'. Y me dijo: '¿eres astrólogo?'. Yo le dije: 'No, sin embargo Allah me ha hecho decir esto'. Así que mencionó esto al padre del niño, de forma que se ocupó de él hasta que completó el estudio del Corán y alcanzó la pubertad."
Después se trasladó a Damasco para continuar sus estudios y allí destacó por su talento, paciencia y sus logros en los estudios. "Cuando tenía 19 años le llevó su padre a Damasco, en el año 649 de la Hiyra y fue a una Madrasa donde vivió, atendiendo a su sustento de una forma austera. Realizó importantes estudios, de forma rápida y eficaz, en memorización, explicación y comentarios, además de corrección. Así pues, su maestro se quedó maravillado por sus progresos y dedicación exclusiva a la búsqueda del conocimiento. Y lo quiso tanto que lo puso como ayudante suyo."
En cuanto a su carácter y cualidades nos habla acerca de ellos Tayu Addín Abdul Wahab.
"Vivió An-Nawawi, que Allah tenga misericordia de él, con sobriedad, sin importarle los placeres de este mundo, satisfecho siempre con lo que tenía, empeñado en hacer el bien, cualquiera que fuera y no desperdiciaba ningún tiempo fuera de la obediencia a Allah y a Su mensajero.
Y así vivió este hombre, encaminando todos sus esfuerzos, capacidad y energía a la adoración, la investigación y la escritura. Todo ello puesto al servicio del Corán y la Sunna. Entre sus composiciones resaltamos: "La explicación de Sahih Muslim, Los 40 Hadices..."
Murió, que Allah tenga misericordia de él, en el mes de Rayab del año 676 de la Hiyra y fue enterrado en el mismo pueblo que nació, después de toda una vida repleta de ciencia y conocimiento.
Y la alabanza de los agradecidos es para Allah, que nos ha guiado a aquello que sin Su guía no hubiera sido posible. Y pedimos a Allah, el Generoso, Su favor, bendición y perdón, para todo aquel que ha trabajado o participado de hecho o palabra en la realización de este libro y que sirva de beneficio a los musulmanes.
Y que la paz y las bendiciones sean para Muhammad, el último y señor de los profetas y enviados, y también para su familia, compañeros y seguidores.
Prólogo del Imam An-Nawawi
En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. La alabanza es para Allah, el Uno, el Dominante, el Fuerte y el Indulgentísimo. Aquel que hace entrar la noche en el día, recuerdo para los dotados de corazón y de profunda visión e ilustración para los dotados de intelecto y reflexión. Aquel que ha despertado de Su creación a quienes ha elegido y no han hecho de la vida de acá su meta, ya que han estado ocupados en la observancia y continuidad de sus firmes ideas y acciones y aferrados a la exhortación y recuerdo de Allah, Quien les ha ayudado en la persistencia, en la seriedad y obediencia y a prepararse para la vida continuada del Jardín, y con la precaución y el cuidado de no caer en aquello que conduce al Fuego, preservándose de ello en las distintas fases y cambios de estado por los que se atraviesa en la vida.
Mi alabanza más grande y pura para Allah, aquella que abarca e incrementa y atestiguo que no hay dios sino Allah, El Bondadoso, El Generoso, El Compasivo, El Misericordiosísimo y atestiguo que Muhammad es Su mensajero, Su amado y amigo sincero, el guiado al camino recto, el que llama a un camino sólido y auténtico. Que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él y sobre el resto de los profetas y sus familias y sobre todos los demás hombres rectos.
Y dijo Allah, ensalzado sea, en Su sagrado Corán: "Y no he creado a los genios y al hombre sino para que me adoren y no quiero ninguna otra cosa de ellos, ni provisiones ni alimentos".
Y esto es una aclaración rotunda del fin para el que han sido creados y a ellos (los genios y los hombres) corresponde por consiguiente la observación y el cumplimiento de aquello para lo que han sido creados, apartándose de lo innecesario en esta vida mediante la sobriedad y la austeridad. Pues ciertamente es efímera y pasajera y no continua y permanente.
Y por esto los más versados de entre la gente son los que se postran y los más dotados de intelecto son los de vida austera. Dijo Allah, ensalzado sea:
"El ejemplo de lo efímero de este mundo es como el agua que hemos hecho caer del cielo y se mezcla con las plantas de la tierra, de las que comen hombres y animales y adornan y embellecen la tierra; cuando los hombres piensan que ya son capaces de obtener sus frutos, entonces llega el decreto de Allah, ya sea de noche o de día, y la deja totalmente desierta, como si el día anterior no hubiese habido nada. De esta forma explica Allah Sus signos para las gentes que reflexionan."
Y los signos de Allah mencionados en el Corán en este sentido son muchos.
Y dijo bien el poeta:
"Realmente Allah tiene esclavos de rango elevado que rechazaron esta vida por el temor de la Prueba de Allah. Pues reflexionaron en ella y cuando supieron que no era el lugar en el que iban a permanecer siempre, la entendieron como un mar donde las buenas acciones son los barcos que surcan."
Y a esta situación se dice como la he descrito y nuestras formas y modos de comportamiento son aquellos para los que hemos sido creados. Con todo esto, es necesario afirmar rotundamente que todo hombre libre dotado de razón siga el camino de los elegidos y camine por la senda de los dotados de intelecto y visión y se encamine por aquello que he mencionado y se interese por lo que he llamado la atención.
Y el más recto y acertado de los caminos para él es aquel que sigue, conforme a la transmisión auténtica y veraz, a nuestro Profeta, el mejor y más noble de los hombres, tanto anteriores como posteriores. Que las bendiciones y la paz de Allah sean sobre él y también sobre el resto de los profetas.
Dijo Allah, ensalzado sea:
"Y colaborad estrechamente en el bien y la obediencia" (La mesa servida).
Y se transmitió del Enviado de Allah, la paz sea con él, que dijo:
"Y Allah acude en ayuda de su esclavo mientras que éste acude en ayuda de su hermano."
Y dijo:
"Quien incita al bien tiene la recompensa del que lo hace."
Y dijo:
"Quien llamó al camino recto obtuvo la misma recompensa que aquellos que lo siguieron."
Y dijo Ali, que Allah esté complacido con él:
"Por Allah que si Él dirige a un solo hombre a través de ti, es mejor que un camello de pura raza."
Por todo ello he visto necesario reunir un compendio de Hadices de categoría autentificada (Sahih), de forma que tal conjunto constituye en sí mismo un camino hacia el Jardín para su fiel seguidor, consiguiendo una formación interna y externa, juntándose en esta noble colección de Hadices la práctica de las diferentes normas de conducta; como pueden ser: los Hadices acerca de la sobriedad, formación del carácter, purificación de los corazones y su tratamiento, empleo de los miembros del cuerpo y la corrección de sus defectos, así como los que persiguen otros objetivos. Y procuro fielmente en este libro no mencionar un Hadiz que no sea correcto y por lo tanto acreditado y recopilado por los libros más conocidos como Al Bujari y Muslim entre otros. Y comenzar los capítulos con algunos signos o aleyas del Corán poderoso. Y ceñirme a la aclaración de todo aquello que necesite de precisión adecuada o la explicación de algún significado oculto. Y cuando digo al término de un Hadiz: "Muttafaqun alaihi" quiere decir relatado por Al Bujari y Muslim en sus respectivas colecciones de Hadices conocidos.
Y ruego, si llega al término este libro, que sea para aquel que lo observe cuidadosamente una guía hacia el bien y las buenas acciones y que le sirva de barrera de protección de las malas acciones y de todo aquello que conduce a la perdición. Y yo pido a mi hermano lector, beneficiándome de él, que haga ruegos y peticiones a Allah por mí y por mis padres, por mis maestros y por el resto de mis más queridos allegados y por todos los musulmanes en general. Y en Allah deposito mi confianza y Él es suficiente para mí y el mejor protector. Y no hay fuerza ni poder excepto por Allah, el Poderoso, el Sabio.